viernes, 23 de mayo de 2008

La Paciencia en Blanco.


Esta semana mantenía con un buen amigo un debate sobre blancos que me parece interesante dejar aquí haber que os parece.

Este amigo mantiene que el Albariño clásico es del año y que es en su rápida comercialización y nula evolución donde transmite las virtudes principales de esta uva, a saber, según el la frescura, la limpieza y la frutosidad. Yo pienso lo contrario y salvedad hecha de los vinos sobre lías o pasados por madera para mi un albariño con al menos un añito en botella mejora una barbaridad.

Esto surge de haber catado el Sin palabras de CastroValdes de 2006. A la espera del 2007 este albariño me llena. Es fruta pero con tranquilidad, sin los picos habituales del albariño clásico. Y para mi parte de ese éxito que ha disparado su precio en todas partes menos en Galicia se debe al tiempo que pasa en botella. De hecho Adegas Castro Brey ha decidido no sacar el 2007 hasta mediados de Junio como pronto, cuando otros ya no despegan la camisa del cuello esperando hasta finales de Mayo.

Le decía a mi amigo que una cosa parecida me pasó con el invento de David, el Davide Dúo de 2005. Me gusto bastante esta combinación de Albariño y Godello el verano pasado cuando costaba sobre los 16 euros pero me ha gustado mas aun este pasado sábado después de otros doce meses de botella en reposo y tranquilidad, y costando 13.60. Y no es solo cuestión de precio.

Hablando de mezclas, el otro pie de este bando de tres patas fue un Extramundi 2006 de Pazo Tizón hecho de Treixadura y Albariño que nos gusto y bastante. Mi amigo lo probó en Noviembre y opinaba que había perdido. Hay nació el debate. Se que en esto hay mucho de cómo se conserva cada cosa, de si en bodega, de si en distribución, etcétera, pero en los dos casos primeros la conservación fue excelente. No así en este Extramundi. Tal vez por eso.

Sea como fuera seguiré considerando que si no media madera o lía, el albariño, y tal vez también los Ribeiros, mejoran mucho si descansan en botella al menos nueve meses mas de los que les da el mercado.

viernes, 16 de mayo de 2008

Lo ultimo para mi. Mayo 2008


Primera Quincena.

TINTO.

Cam Blau 2004

Q me dice: Vino sorprendente como casi todo lo que ha salido últimamente del Montsant. Mazuelo, Syrah y Garnacha mezcladas muy bien, con mucha sensibilidad. Dan un vino que me parece muy completo, fruta madura, madera y muy largo. Tiene su alter ego en el Mas de Cam Blau, excelentisimo. 14.5º

Guías: la Todovino le da un lacre y dice “un buen trabajo de barrica y la excelente direccion de Sara Morris hacen el resto”. Peñin no sabe de esta añada pero si de las demas y del Mas que califica de excelente con 92 puntos, igual que la de Gourmets que tambien califica el 2006 de bueno. La de oro no nombra ni la bodega.

Calidad-Precio: Buena. 15.90 €.



BLANCOS

MADAI Godello sobre lias 2006

Que me dice: Una maravilla. Fino, con muchisimos matices, ensamblado excelente por parte de Gonzalo y su hermano. Tonos de melocotón, membrillo, con multitud de mutaciones después de un rato en la copa. Me encanto. Solo se han hecho sobre 3000 botellas. Brutal.13.8º

Guías: Gourmets (NS/NC), Peñin (NS/NC), Todovino (NS/NC)

Calidad-Precio: Excelente 12.80 €


Jorge Ordoñez Nº1 Selec. Esp. Dulce 2006

Q me dice: Mucho. Vino dulce Malagueño de Moscatel de Alejandria, pero con matices en lo de dulce. Porque es dulce sin empalagar, con ciertas notas muy leves a naranja y una enorme ponderación entre lo que es vino dulce y lo que es licor. Muy rico. 13º

Guías: Gourmets (6.75/10), Peñin (NS/NC), Todovino (NS/NC)

Calidad-Precio: Buena. 14.90 €



* Los precios están tomados de la Tienda “Vitualla” y www.vitualla.es.

jueves, 8 de mayo de 2008

¿Solitario Profeta?


Vengo de ojear el ultimo numero, el de Mayo, de la revista Sibaritas y descubro una entrevista con una de esas personas entregadas a esto del vino que no conocía pero que me llaman a primera vista.

Se trata de Álvaro Marcos, joven ganador del premio nariz de oro 2007 en el reino Unido. Descubro en un artículo de Paloma López-Piña a un joven de 26 años que a los 21 trabajaba en Arzak y que actualmente ejerce en el restaurante del top de los hoteles londinenses, el Intercontinental Park Lane.

Y después de un rato sabiendo mas de este alicantino de pro descubro que no estoy de acuerdo con el, y además descubro a lo mejor el porque de ese desacuerdo, y que puede que hay este la clave de todas las dificultades que el sector vinícola español puede estar empezando a sufrir, sobre todo en el mercado nacional.

Álvaro Marcos afirma en esta entrevista que “A los clientes les da igual de donde proceda el vino o la marca, lo único que les interesa es que sea bueno”. Bueno, a lo mejor eso es así en uno de los mejores restaurantes de la City, pero en España no. Es mas, en España es a las propias marcas y a las propias Denominaciones de Origen y a sus prehistóricos consejos reguladores a los que les importa y mucho de donde viene un vino o de que marca es.
Cuantas veces nos han preguntado directamente en nuestras tiendas o restaurantes, cuantas veces hemos sido nosotros mismos los que hemos pedido “un Rioja” sin pararnos demasiado o “un Albariño” sin pensar ni siquiera que no es solo en las Rías Baixas gallegas donde se interpreta como es debido esta uva. Ya no quiero entrar en cuestiones de marcas, en el país que mas gasta en vestir según determinados diseñadores y tiendas de marcas concretas.

Pero el sumiller levantino dice mas cosas. Preguntado sobre cual cree el que va a ser la evolución de los vinos Españoles Álvaro Marcos afirma que “Esa evolución puede ser muy positiva, siempre y cuando el vino elaborado sea competitivo y con un mínimo de calidad (hasta aquí plenamente de acuerdo). Ahora bien, para avanzar posiciones en el mercado internacional, las denominaciones de Origen españolas tendrían que invertir mas en marqueting”. Bueno, aquí ya diferimos de nuevo.

Es en marqueting en lo que se están gastando los dineros cientos de bodegas españolas, en vez de en adecuadas direcciones del viñedo. Es en marqueting en lo que se ha invertido, para el mercado nacional ojo, millones de euros, en vez de en buscar calidades que aseguren el primer puesto mundial en vinos tintos, por poner un ejemplo. Y mientras los franceses y los italianos no se gastan un duro en España, donde si importan las zonas y las marcas, en Francia, Italia, Bélgica, Alemania y por supuesto en Estados Unidos y Reino Unido casi nadie, leyendo a este experto internacional, parece saber nada de esa “revolución” de los vinos Españoles en los últimos años.

Dicho todo esto considero casi un insulto que personas del calibre y la preparación de este joven no sean infinitamente mas conocidas que terminados personajes que editan en este país su santa opinión sin haber vendido nunca una botella, y sin haberle ofrecido nunca a ningún cliente un vino para maridar con su selección de menú. Bravo por gente como Álvaro que se atreven, que aprenden y que comparten su sabiduría. Ojala que como desea regrese pronto a España “para aplicar los conocimientos aprendidos en el reino Unido” como afirma. Falta hace.