jueves, 30 de julio de 2009

Comer, beber y R punto...

Del pasado fin de semana tengo pendiente contar una cena, la de "introducción" a la cocina de Santi Lires en el Rest. "El Horreo" en Corcubión. El sitio ha abierto hace escasamente quince días y de esa premisa quiero partir, no por justificar nada sino por poner cada cosa en su lugar. Se, porque así me lo hizo saber, que los platos no salieron tal y como el exigente cocinero gustaría, pero a decir verdad cenamos de lujo, todo estaba rico, todo fresquisimo y nivel de calidad mas que respetable y ¡que demonios! salimos satisfechos, así que aquí van unas pequeñas reseñas de la cena.


Eramos cuatro, con algo de hambre a las diez y media de la noche, pero se trataba de cenar así que fuimos relativamente frugales dentro de lo apetitoso que se presentaba todo en la carta. Abrimos por lo tanto con las Croquetas de Marisco de las que no tengo foto, que estaban bien buenas, melosas y con sabor mas que presente a centolla y Buey en su interior. Para los entrantes elegimos también estos Pimientos de Arnoia rellenos de Centolla, asados por la casa y rellenados con autentica carne desmigada de centolla, como atestiguaron alguno de los micro-restos de cartílago interior de alguna pata que uno encontró. Sabrosos de verdad como aparecen el la foto.


En los principales Al Dente se decidió por esta espectacular Perdiz Escabechada con Hojaldre de Queso de Tetilla, Grelos y Setas. Brutal. La Perdiz sabrosa se deshacía al mínimo contacto. El Hojaldre bien, con el sabor del queso presente pero sin abusar. Uno de los mejores platos de la noche.
Yo me decidí a probar aquella Milhojas de Rape con Muselina de Pimientos de Padrón y Crema de Marisco que ya os enseñe. Me gusto, pero los grelos presentes como cama entre la pasta Filo y el Rape se hicieron fuertes y demasiado abundantes.


Nuestros acompañantes se decidieron, el por el Entrecot de Buey a la Pizarra con Sal Maldon y verduritas Tiernas, que estaba, como se ve en la foto, estupendo, algo pasado de punto al venir la Pizarra caliente y seguir haciendo en la mesa (asunto a resolver). Ella pidió estos Tagliatelle con Setas del Bosque y Trufa Negra, al parecer, porque no los llegue a probar, correctos.


Y ademas dos postres, a base de Paquetes Frios y Calientes de Crema Catalana y Ring Relleno de Mouse de Queso y Miel con Teja de Pistacho. En cuanto a vino el conjunto lo regamos con un Rioja de Abel Mendoza "Jarrarte" de 2005, un Crianza que cumplió bien con el envite. Fui invitado por nuestros acompañantes, pero todo esto, mas agua y cafés salio por 30 € por cabeza. En lineas generales bien, falta claramente rodaje pero el local esta magníficamente dispuestos para la tranquilidad. Una mesa de diez personas provoco un exceso de bullicio que no perturbo en exceso pero que si ayudo a un cierto clima de prisa en el servicio, que a parte de esa sensación actuó fantástico en todo momento, siempre pleno de atención a los comensales. Vamos, que muy bien, pero con pinta de mejorar mucho mas.


Fuera de esto, el Erre Punto de 2007 que pude probar ayer, despues de "asomarme" a el brevemente hace meses. Buen Maceración Carbónica "a punta de racimo" término con el que no estoy familiarizado (¿?) pero que figura en la etiqueta. Detalles a parte, me ha parecido mas que correcto. Un tinto fino a pesar de (la tempranillo) mucho mas complejo de lo esperado en boca. Presencia de frutos rojos masiva, frambuesas y sobre todo fresas. Frescura para ser un tinto de Remirez de Ganuza (que me tiene mas acostumbrado a la sobrextracción) y en boca algo mas "corto" que de lo que se apunta en nariz, pero de trago fácil y destinado a un chateo mas que a una comida concreta. Lo único inadecuado son los casi diez euros que cuesta, a mi entender excesivos para un maceración carbónica como este. Pero me ha gustado y quería decíroslo.

martes, 28 de julio de 2009

Guímaro.... a un paso de la excelencia

El motivo de la visita era conocer lo ultimísimo de Pedro Rodriguez. Ya probé hace un mes el básico de la bodega, el mencia de 2008, manteniéndose en su linea de suavidad y estilo, fruta a raudales y agradable paso que lo hace un Ribeira Sacra de lo mejor en calidad precio en la DO. Pero me quedaba esta nueva remesa de barricas ¿Plural?, pregunte, -Pues si, ahora son dos distintos-, dijo Antonio Torrado de LV Vigo, con quien colaboro en la distribución y muestreo de "tesoros" de su catálogo.

El encuentro se sustancio en un local compostelano y a su llegada Pedro demuestra desde el minuto uno lo que es; un puro espíritu de intranquilidad, intensidad, trabajo y atención al detalle. Es insultantemente joven para lo que elabora y para lo bien que se habla de su trabajo. Son 35 años de experiencia en un viñedo, el de su familia en Sanmil-Brosmos, en pleno Concello de Sober, donde la Ribeira Sacra se convierte en Amandi por obra y gracia de un río y unas laderas del 45% de desnivel. Pero vayamos al grano, al vino en este caso.


Primera sorpresa. Etiquetado nuevo y nuevas denominaciones. Comienza el juego. Lo básico en madera se llama ahora Guímaro B2M de 2007. Unas 2500 botellas con 14 meses de barrica y a base de mencia, mas un inapreciable (casi) 2 a 3 % de otras castas tintas inmersas en el conjunto y que no se separan para mantener la armonía del mismo. La primera impresión es la que se espera, cerrazón, bastante, pero ya ahí se muestran timidamente los primeros aromas a frutas rojas, las primeras notas tostadas, muy leves y ligeras, pura sensación sin mas. "Necesita tiempo, lleva solo 3 meses en botella", dice Pedro. Si, aunque al llevarlo a la boca transmite la acidez necesaria para que ese sea un plácido recorrido hasta, seguramente, el mes de Diciembre, cuando empezara a entrar en plenitud. Pinta bien la cosa.

Pasamos pues al rey del asunto, la "niña de los ojos" de Pedro y de Raúl "esta es la otra mitad del Pecado". Y realmente lo es. Este vino es "hermano de sangre" del multi-premiado. Viaja con aquel desde que es envero hasta que se recoge, se prensa, y se fermenta. Viven juntos en las barricas de roble francés y americano, tostados medios, de 225 litros en las que duermen durante 14 meses. Y al despertar, al embotellarse, se les coloca distinto jersey. Y fin. Son lo mismo, de las mismas manos, del mismo terreno y la misma viña. Hasta hay la misma cantidad del uno que del otro. Pero este se llama Guímaro B1P de 2007. Y es mas barato que aquel, claro.


No hay enormes diferencias pero si anuncio de ellas, con respecto a su hermano en la madera. Son fincas distintas que el B2M, distinto trato, en ambos cuidado pero aquí directamente es puro mimo, donde en el anterior es "solo" extremadamente cuidadoso. En este un 20% de la uva ha sido vinificada con algo de raspón. Notas mas verdes, leves repito, de mayor acidez y con mayor recorrido. En boca anuncia esto y mas. Es algo mas pesado en boca, poco mas, y lo que en el otro barrica son notas de calidad aquí se vuelven directamente crema. Mas potencia, mas control. Esperaremos a la evolución, que seguro que será mas larga pero, creo yo, debería dar mejores resultados aun. Pero esto es mencia "pura raza" de Sober.


La reunión tiene también como invitado un blanco con barrica, el que Pedro quería y que cada añada se muestra mas presente. A mi me encanto. En copa es de un intenso amarillo con caída al naranja y dejando atrás los tonos verdosos. Es, de hecho, puro melocotón, también en nariz. Es fruta elevada a la enésima potencia, fruta de hueso toda, sin notas ácidas, que esas se las guarda para la boca. Es abrupto el trago, mucho, una pega ahora mismo pero promesa de un futuro prometedor. Godello 80%, Treixadura un 15% y lo demás Dona Branca. ¡Pero que rico esta el puñetero!. Lo mejor de esta uva, con barrica, que he probado en mucho tiempo. Realmente me marco y aguardo los días para llegar a Diciembre y ver como esta la cosa a esas alturas. Cuatro meses de barrica, si, pero creo que aquí hay mucho mas. Un viñedo muy bien trabajado. Por cierto, vino de mesa. Pero de eso ya hablaremos mas adelante. Se llama GBG de 2008 ... cosas del marqueting y eso.

Después de conocer a su autor, a Pedro, entiendo cada vez mas que los vinos, de un modo metafísico, se parecen mucho a la persona que los elabora (cuando hay alguien que los elabora. Si ese alguien es una maquina... también se nota). Los tintos son pura fibra, vida embotellada, tensión como la del saltador que aguarda su turno para competir. El blanco es frescura, es valentía y es necesidad de retos. Los tres forman un buen conjunto con su padre. Por cierto, Pedro es un defensor a ultranza de los modos y maneras de Raúl Perez, por quien siente casi devoción en el sentido profesional. Y el si cree que la llegada y participación de Raúl en sus vinos resulta determinante para que sean como son, al menos en los barricas.
Que enorme espíritu, que gran capacidad... y solo tiene 35 años.

Lo que nos queda...

jueves, 23 de julio de 2009

Un poco mas de magia blanca...

Después de la tertulia mantenida, y dado que en estas fechas por razones evidentes de naturaleza comercial, poco mas bebo que blancos, me gustaría pararme en un par de cosas que me han llamado la atención lo suficiente como para ser dignas de mención en lo anodino de una añada (la 2008) que ha resultado de apariencia tan difícil como fue meteorologicamente el pasado año. Vistos los resultados, uno ya no se puede imaginar que pasara el próximo 2010, con Galicia ocupada de peregrinos y turistas en año Xacobeo y un verano tan difícil como el actual (ha llovido en los meses de Junio y Julio un 60% mas que el pasado año por esas fechas). Pero, no adelantemos acontecimientos.


Pico das Penas 2007. Se trata de un monovarietal de albariño que se elabora en O Rosal de la mano de José Miguel Martinez. Cuando uno lo ve, a José Miguel, piensa que se trata del típico hippy, pelo largo, hombre bien entrado en los cuarenta... cierto, en parte. No conozco mucho de su pasado, pero si se que lo que hace lo hace por vicio, pero en serio. José Miguel regenta en plena comarca de O Rosal una casa Rural y restaurante "enxebre" a base de producto, producto y mas producto, y elabora sus escasa 1000 botellas con el fin de utilizar gran parte y vender el resto. Por eso, aun tratándose de uno de los mejores albariños del año, en la linea menos "cañera" mas transigente con los enemigos del puntazo ácido, mas fiel a una zona que siempre primó la nariz a la boca, por eso digo, aun siendo así, casi nadie lo conoce... pero esta de muerte. Manzana verde, intenso, fruta a raudales y algo de frescor, de "verde" mas un paso por boca ligero, sencillo, fácil, agradecido y como digo nada abrupto con la habitual acidez recurrente de la variedad. Entra fácil, baja fácil, pero dejando buenas sensaciones, mas fruta y algo de glicerina. Muy bueno para sus 10 euros en tienda.


Otra cosa. A riesgo de caer pesado debo volver sobre un vino portugués Muros Antigos de 2005 Loureiro, del que ya hable hace unos días y que se ha terminado hoy. Un gran vino, de Anselmo Mendes, bodeguero luso que firma tambien bajo el sello Vinho Verde un albariño de autentico lujo (Anselmo Mendes 2007, de unos 27 euros en tienda). En el caso de estos monovarietales de Loureiro el precio suele ser bastante mas accesible y el Muros Antigos de 2008 puede encontrarse en la península a no mas de 7 euros. Me parece una de las mejores vinificaciones de esta uva que he podido probar (no he probado muchas, bien es verdad, unos cuatro o cinco). Vino con un "noseque" mas abierto, mas franco en nariz que el albariño, menos glicerico en boca (menos "celofan") y con un recorrido, eso si, cortito pero fácil, nada alcohólico, unos 12º. A tener en cuenta...


Por ultimo, tinto. Matsu 2006. Ya hablo Carlitos en Roco&wines hace unos días de el, así que, habiendo gente seria en la cata yo me hago a un lado. Solo diré que coincido casi plenamente con el en sus apreciaciones con el único matiz de que me parece no "un Toro singular", como lo definía Carlos, sino mas bien un vino excepcional. Después de acudir hace unos meses a una cata de la D.O. Toro donde descubrí que quiere decir el termino "madera" cuando no va relacionado con la carpintería, el toparme con este vino, con esta untuosidad sin aditamentos, esta concentración en la pureza, vino de raza pero no violento, complejo pero accesible me resulto lo mas agradable en tinto seguramente en lo que va de año. Un gran proyecto que aguardo se consolide. Habrá que "esperar"...


Para terminar, un platillo para poner los dientes largos y los estómagos en marcha. Estas son las Milhojas de Rape con muselina de Pimiento de Padrón y crema de marisco, de la que hablaba hace unos días al tratar la apertura de un nuevo local en la comarca. ¿Tiene buena pinta eh?. El plato lo firma Santi Lires, cocinero con experiencia y que ahora ha vuelto al hogar para enseñar lo aprendido... que parece mucho, la verdad. El sábado me pasare y lo "catare". A ver que pasa...