viernes, 5 de septiembre de 2008

La insoportable levedad del Semele...

Se que no queda muy fino pero antes de nada decir que el titulo del post viene al caso de que queda muy chulo y en parte (solo en parte) justifica lo que me dijo este Semele Crianza de 2004 que probé ayer. Ribera del Duero a base de Tinta Fina con algo de Merlot y que me ponía sobre la pista de este reflexión de hoy.

El Semele, en principio, uno mas. Nariz madura, con algo muy fino de cuero, madera a borbotones y un leve toque frutal, levísimo. En boca es suave pero por el lado de lo plano, lo común y lo habitual. Un vino que acompaña pero como a treinta metros de distancia.

Y al hilo de esto he pensado que a lo mejor la industria (la industria, no el vigneron a la española) ha conseguido lo que quería. Las generaciones mas jóvenes, estos chavalotes de quince, de dieciséis años, prefieren la baguette del Carrefour al pan de barra autentico gallego, ese que dura días en perfecto estado. Prefieren la bollería y la crema industrial a la tarta y la repostería mas tradicional. Y yo me pregunto, ¿porque no pasara lo mismo con los mas adultos, los mas "veteranos"?

Aquí donde yo vivo y se me pide un vino para regalar a un mayor de 50 años, indefectiblemente me veo en la obligación de recomendar Rioja o como muy aventurado, Ribera del Duero. Y no es sometimiento al mercado sino realismo a la historia. Es que no han bebido otra cosa en décadas. Casi podría recitarlos de memoria (Alcorta, Coto, Bordon, Marques de Caceres...) y en base a esto madera, madera, mas madera y algo de uva pero muy de fondo, como insinuando que si, que se trata de vino.

Y con estos mimbres la cosa es muy complicada. Solo esperar que la próxima generación, la nuestra, mas atrevida y mas dispuesta a la crítica sincera y al "muestreo" del mercado, al menos abiertos en parte a probar "cositas", se decida por esta tendencia a los vinos mas representativos, mas diferentes los unos de los otros, menos uniformes y mas atrevidos con un mercado que los trata bastante mal en general.

Si ha parecido mas una suplica que un deseo... es porque lo ha sido.

martes, 2 de septiembre de 2008

Con las sobras un arroz.

Y como este martes comí solo que mejor que un aprovechamiento sensato de la opípara cena de ayer.



Arroz, la carne de un "carro" de Boi de mar, alguna pata perdida, gambas peladas, tomate picado y algo de ajo mas azafrán en polvo. Y listo.
Ya se que no son horas pero es que me ha quedado fantástico jaja.

Y todos los que quedan por vivir...


Este lunes hace siete años era sábado. Estaba practicamente despejado y solo alguna nube enturbiaba algo el panorama de una soleada mañana. Me desperté muy temprano para acudir a una peluquería en la creencia general de que una profesional de la estética seria capaz de arreglar el desaguisado de 26 años de descuidado arreglo de mi imagen personal. Lo intento la peluquera que lo consiguió, según los invitados, bastante mas de lo que algunos mal pensados aguardaban. "Es lo que hay" les dije.

Una ceremonia religiosa después, ejecutada con maestría por un autentico profesional de esto de casar gente, yo conseguía un premio excesivo a mi vida pasada y mi queridísimo ángel una condena de por vida de mal humores, disquisiciones delirantes sobre la política y sus ejecutores, sobre la sin razón general de casi todas las cosas y mi absoluta pleitesía y adoración personal también de por vida.

Eso se celebra en esa mesa tan pesimamente fotografiada (ya estoy en ello, palabra). A unos bois (bueyes de mar) que la centolla ya esta mas que floja, le añadimos unas gambas con champiñones y unas rebanadas de "pan tumaca" con paleta de Guijuelo y un aceitito de oliva. Todo regado de una fantástica botella de Zárate "El Palomar" de 2006, muy convincente a mis reticencias a esto de envejecer en barrica a la uva básica de Rías Baixas. Me equivocaba, se puede hacer bien si se sabe y se quiere hacer bien.

Así se cumplen siete años de felicidad conyugal, al menos en mi caso. Espero que los que podáis y queráis lo hagáis y lo seáis tanto como yo. Y buenos días/tardes/noches a todos.