Creo firmemente que hemos sido engañados. Los medios de comunicación, la industria, personas y personajes vinculados al mundo del vino y a su difusión, entidades e individuos con relación directa con la denominada "cultura del vino" han vendido un modelo que, como poco, debo calificar de falso. Falso e interesado.

Debe darlos por el bien de los proyectos pero sobre todo por el bien de su continuidad. Entonces, si para que en Cebreros (Ávila) Guillermo Fernandez y sus socios elaboren La Movida, la mejor Garnacha que yo he probado en suelo nacional (lo cual tampoco quiere decir mucho, la verdad) hace falta una lucha por la viabilidad y esta es posible, ¿Porque otros atribuyen a una ficticia necesidad financiera la justificación, en privado, de sus tropelías a la hora de elaborar sus vinos?. ¿Que justifica hacer un millón de botellas donde solo deberían elaborarse trescientas mil?, ¿Que, ademas de la avaricia económica, nunca para mi entender relacionable con el vino, puede justificar la utilización de concentradores, correctores o potenciadores químicos a una bebida natural y pura?. ¿Que?

Hace unos días una cantidad de gente de esa que solo se da cita en Galicia cuando quien convoca lo merece (y cuando hay vino y comida gratis, para que engañarnos) acudió a dar por inaugurada la bodega de Rodri en Cambados. Leirana, que desde que nació no gozaba de un espacio en condiciones para el enorme vino que es y son sus hermanos y primos en Forja del Salnes, ahora ya lo tiene. Un espacio moderno, funcional y limpio. El lugar donde Mendez pueda rematar como es debido el trabajo de un año que el y su viñedo ofrecen en cada botella. Sería facilísimo que este espacio fuera el doble de grande. Una nave industrial mayor, mas metros, mas depósitos y de mayor tamaño. Si, fácil. Otra cosa es que Rodri fuese mas feliz en un lugar así.

Así que, sí. Creo que Rodri embotella la verdad porque no sabe hacer vino mintiendo. Y también Guillermo, a base de hacerle la vida imposible a un viñedo octogenario de garnacha elaborada como debe ser, no como el gazpacho sino como el resultado de una lucha por la supervivencia. Fresca, fácil de beber, fragante, abierta.
Y hay muchos mas que no van a caber hoy porque esto es lo mas reciente de lo que me ha chocado. Esto y un vigneron con mayúsculas que nunca quiso reinar y del que hablaré, dios mediante, el próximo viernes. Vienen curvas en O Ribeiro. Gente que ha decidido seguir embotellando la verdad. Caminar por el lado difícil cuando lo propio, "con la que esta cayendo" seria dejarse ir y hacer lo mismo que todos los demás para no morir en el intento.
*Fotos del autor.
4 comentarios:
Seré también un soñador, José Luis, pero yo creo que ese tipo de trabajo tiene recompensa. De acuerdo, siempre será un circuito minoritario, pero de reconocimiento, agradecimiento y consumo satisfecho de sus vinos. Si, en su pequeña dimensión, se hacen rentables así, ¿quién quiere llegar a cifras de vértigo?
José Luis, has hablado de dos ejemplos bastante claros y además son gente a la que creo.
Pero también pienso que hay otros muchos que nos venden "una moto" y creo que no es tal cómo la cuentan. No dejan de ser sensaciones e impresiones por otra parte.
Y en cuanto a prácticas dudosas, para mí no es lo mismo concentrar un mosto - yo entiendo por eso quitarle agua- que echar tartárico, enzimas etc..., hay cosas y cosas.
Siento dar la nota, pero ninguna de las botellas de Leirana y Leirana Barrica que probé hasta la fecha me han gustado gran cosa.
Y para que acabéis rematándome, casi me gustó más un Santiago Ruiz 2010 que me regalaron hace poco...
Cuestión de gustos, Toni. De hecho, creo yo que está claro que los citados a superventas no van a llegar.
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