martes, 8 de octubre de 2013

Así que pasen 30 años.

Esto de parafrasear es uno de los recursos que con mayor profusión he utilizado en este espacio.
Me gusta buscar en los clásicos de cualquier temática referencias a pensamientos, a ideas que en un momento determinado me asaltan y tal vez porque cualquier día el parafraseado puedo ser yo este titulo de hoy creo que viene al pelo de lo que quiero exponer.

Miguel Ríos gusta menos o mas pero hay que reconocerle que alguna de sus letras marcan con claridad a que se quería referir el cantante. Esta de hoy, "así que pasen 30 años", a mi siempre me ha situado ante lo inevitable de nuestra huella en el universo. Sea al nivel que sea.

Mi huella es escribir. Escribir aquí, sobre el vino y su idiosincrasia a mi me ha servido personalmente como terapia en momentos muy duros, de esos que uno cree que no va a tener nunca porque le pasan a los demás. Escribir sobre vino me ha llevado a conocer, a percibir, a sentir. He escrito sobre lo dramático de los vinos de verdad, de los que se hacen desde el corazón y para ser disfrutados con el alma abierta. Escribir sobre nuestra era, esta de frenesí y perdida de valores. Esta era de descreimiento y desafección por todo y todos. El vino podría ser, es para mi, un salvavidas. El lugar "donde habita el corazón", como afirmaba Vicente Feliú.

"La Revolución del vino" es ensayo. También es un diccionario, un glosario. También un pequeño listado de bodegas y aguardo que así que pasen 30 años sea un documento. El primer libro escrito e impreso, a disposición del gran publico, que llama al pan pan y al vino, claro está, vino. El libro que desde la mas profunda humildad afirma que existen cosas que hacen que el vino y la relación de la humanidad con las vides sean algo diferente y especial. Distinto a todas las demás actividades humanas transformadoras de lo que la naturaleza nos ofrece. Un vinculo ancestral. Un vinculo casi sagrado.

Espero que "la Revolución..." sea algo mas que el desvarío de un loco. Espero que sea una reunión de amigos, un lugar de encuentro para neófitos, interesados y expertos. Un cita abierta con las personas del vino, esas que no saben mentir. Un "toque" al establishment, al marqueting como herramienta de abuso, a la tecnología como remedio para todo y no como apoyo y auxilio para lo imprescindible.

Espero que sea divertido y que os guste, pero sobre todo espero que os sirva de algo. Aunque sea para "zancar" una mesita.

Espero que no sea el ultimo (bueno, eso no lo espero. Adelanto que solo es el primero). Espero que no sea demasiado malo e insufrible y que no acabéis recordando a mis parientes mas cercanos. Y sobre todo espero que quien lo compre desde el desconocimiento de este mundo y en interés a poder ingresar en el se aficione gracias a mis lineas y piense "bueno, ahora si debería ir a esa cata a la que nunca quise entrar".

Esto, sin duda, colmaría cualquier aspiración que sobre el resultado final de esta obra tuviese o pueda llegar a tener como autor. Obra. Autor. Que fuerte.

Bueno. Al menos el prologo es de Mariano Fisac...  ;-)





* A quien, a pesar de mis palabras y desde la absoluta insensatez le siga apeteciendo cruzarse con mis lineas impresas, puede enviar un correo elect. a la dirección que aparece a la derecha, bajo la foto de la portada del libro. larevoluciond@gmail.com
Allí les ofrecerán toda la información precisa para acceder a la pre-venta que se hará del libro hasta finales de mes. Después, en librerías y en La Casa del Libro en la web.

martes, 9 de julio de 2013

Time tested intangibles.

No entiendo como alguien puede no enamorarse del mundo del vino. Junio ha sido un mes especialmente intenso para mi pobre cabeza, poco hecha a recibir enormes impactos emotivos y sensoriales.

Junio, para "los del vino" se midió por dos acontecimientos muy concretos, separados por quilómetros de distancia, pero de igual estilo y pretensión. El ama de los vinos únicos, el macro-evento organizado en Burgos por Berciano and friends con motivo del 25 aniversario de la Vinoteca el Lagar, dio oportunidad a muchos, entre ellos yo, de probar mucho, muy concentrado y muy distinto. No se si el entorno es el mejor, no se si las medidas del evento son las adecuadas o mas deseables ni si todo salio como el mas exigente de los que si se apasionan con esto del vino desearía, pero eso tienen las oportunidades. Son o no son. Y esta fue.

No soy amigo, ya lo sabéis, de resultar prolijo y escrupuloso en el detalle de los vinos que pruebo, sus características, origen, estado de servicio, etc. Esa labor la realizan con enorme capacidad y gusto por el detalle amigos como Sibaritastur, Mariano o Gastroerrante, por citar tres con los que me voy encontrando por las cantinas y a los que tengo especial cariño. Yo soy mas el rarito del grupo y, como tal, prefiero las esquinas, los contornos, lo intangible.

Cuando pensé en Burgos, cuando pensé en escribir sobre esa jornada única a mi cabeza vino el titulo de aquel mítico "Lucy in sky with diamonds" de los Beatles. Burgos in sky with diamonds. Una experiencia lisérgica, llena de matices, de zonas dispares, contrarias, frontales. Borgoña, Rodano, Alsacia, Bouzy, Duero, Galicia. Tinto, blanco y espumoso, y dulce, pero no dulce a secas, dulce austriaco de Kracher y dulce de Nikolaihof. Y riesling perenne, encerrado durante 16 años en barricas inmensas para...¿para que?. Para que sorprenda, para que engañe, para que vista ropajes ajenos de dulces menudos y muertos.

Clape. Un "señoriño" en el mas puro lenguaje de la Galicia costera. Algo que significa cercano al tiempo que especial. Veterano curtido a base de viña que no sabe lo que es el comercio. Que hace lo que hace porque lo tiene que hacer, por encima de su misma intención. Porque se hace así. Y así sabe. A tierra, a  Syrah. Ni a siraz ni a sirá, que diría el castizo. A vino. Cuentan en elmundovino.com que una vez Clape vino a la Rioja y cometió el error de acudir al consejo regulador para que le indicasen que bodega podía visitar. Lo mandaron a Paternina. Ahora entiendo porque su cara se enmarcó todo el rato con esa media sonrisa.

André Clouet es un cachondo. Actua como la persona que sabe que hace algo que es muy necesario y que, ademas, está encantado de ser precisamente el quien lo hace. Un conocido mío, mas ácido en el comentario que yo (que ya es decir)  me resumió la figura como "es francés". Si, lo es. Dudo que sin serlo se asumiese con tanta elegancia y estilo hacer un champagne como el suyo. O como el 2002 de Claude Cazals. Bollería fina, almendras, tostados, y una acidez digna y presente a cada sorbo. ¿Y la chenin blanc de Savennieres del Clos du Papillon de 2007?. Si se trataba de ser sorprendido aun lo estoy.

De la lista de Gran Crus, Premiere Crus, etc, presente en el lugar un servidor podría despacharse con una media docena. Aburriría, seguro, así que no lo haré. Ni estoy capacitado, desde mi mínima perspectiva de puro "mirón" indocumentado, ni creo que habiendo tan excelsos catadores en la sala tenga que ser yo quien resalte nada en particular. Pero si mencionaré dos mas, por concepto y también por sugerentes. Elisabeta Foradori, italiana y muy especial y los del Domaine Thibault Liger-Belair, sobre todo un Nuits-San George pleno y fragante. Hubo mas, figúrense, 105 bodegas, mas de 500 vinos. Pero aquí me quedaré. No menciono a los gallegos o nacionales principalmente porque algunos de ellos (la mayoría) fueron mi sustento en la reciente "Emoción dos viñas" 2013. Pero allí estaban todos y alguno mas. Como "Pepiño" y su vino, que merecerá comentario cuando ademas de ser un proyecto enormemente ilusionante para los que conocemos al personaje se convierta también en una referencia comercial. No tardará mucho.


Tui. Si no la conocen deberían conocerla. Y si no quieren conocerla al menos acepten su existencia para acudir a la cuarta edición del principal certamen del vino autentico al noroeste de España y con referencias en Portugal y este año en el levante.

No voy tampoco a resumir en detalle ese sábado de hace 20 días ya pero les diré que cada día entiendo menos porque la gente no se enamora de esto del vino. "A Emoción dos viños" es lo mas parecido a que alguien decidiese hacer un "salón de la fama" de los vinos mas atrevidos, intrépidos y verdaderos del noroeste de España, sobre todo de Galicia. Confieso que no se qué me gusta mas, si el Albillo Real que Alfredo Maestro nos dejó probar (criado por el sistema de soleras) o ese dulce de nombre "La Cosa" que rodeaba de un toque salino una dulzura inesperada. No se si destacar sus tintos, La Guindalera por ejemplo, o si mirar al este y atacarle a cualquiera de los vinos de mi amigo Rafa Bernabé. A cualquiera.

Pero debo ser justo y una vez mas abrazar Galicia, el albariño. El albariño de Xurxo Alba, salino a morir y fresco como el lugar del que sale. El de Alberto Nanclares, su Crisopa, definido como deféctuso por los genios que deciden que se bebe y que no bajo la DO Rias Baixas. Bravo chavales. O la Audacia y el Alma de "los tres amigos" encabezados por Dominique Roujeau. O la garnacha "Madialeva" de Fernando "Algueira", un descubrimiento para mi. O As Furnias, otra muesca en el revolver de los que creen que hay otra viña posible y un modo distinto de hacer buenos vinos, con carácter y personalidad propios. Y siempre José Luis (Mateo), viticultor. En mayúsculas. Y mi querido doctor, José Maria Prieto, Regoa, contra viento y marea, hecho a la medida de lo que uno de los mejores viñedos de la Ribeira Sacra le dice a su interprete. 2006, incierto y escurridizo, 2007 bravo y complejo, 2008 triste y difícil, 2009...quien sabe como será 2009 dentro de un año.


Viña Regueiral aporta la frescura de algo que algunos ofrecíamos en 2007 como único e inigualable. Un mencia sin barrica que sabia como si hubiera pasado por una pero sin los inconvenientes de  una madera joven o demasiado opresiva. Un mencia a 8 euros en tienda que sabia como otras mencias de 15 o 20. No quiero olvidarme de nadie. Los que siempre lo hacen bien, Luis Anxo Rodríguez (mi amigo, el mas incisivo, lo define como "otra liga"). Y Tricó, José Antonio Rodríguez inasequible al desaliento, ofreciendo como "albariño del año" su 2009. Porque así es realmente el albariño, mal que le pese a muchos (Aquí un breve inciso. Ahora, tras décadas de persistencia en el error, ciertos personajes a instancias de la DO comienzan a difundir el "mensaje" de que el mejor albariño, atención, "no es el de añada, sino el que tiene  ya un añito de reposo". Vale. Nunca es tarde, aunque me temo que a algún enólogo le va a dar un yuyu cuando tenga que hacer que un vino de las uvas que recibe en la cooperativa tenga que dar lo mejor de si mismo un año después de lo que lo hace ahora).

Y los Portugueses. Anselmo Mendez, Quinta das Bageiras, Quinta do infantado. Personas, vinos y lugares sobre los que ahora mismo pivota el futuro del mejor vino en el noroeste del país.

Y para mi lo mejor. Los amigos, los de siempre y los nuevos, las sensaciones. El calor, la conversación, sobre el vino y sobre la vida. Los sabores, las sorpresas, la estima y el cariño. Un tiempo de pruebas intangibles.

No entiendo como alguien puede no enamorarse del mundo del vino.




*Fotos todas de mi autoría.

viernes, 24 de mayo de 2013

Bucaneros y Corsarios.

Hoy creo llegado el momento de hablar de la distribución en el mundo del vino.

Lo digo así, como con solemnidad, porque el tema es, para mi, uno de los pilares fundamentales en la actual situación de caída en picado del consumo de vino y de la endémica falta de conocimientos y difusión de eso que damos en llamar "cultura del vino".

La alusión a Bucaneros y Corsarios viene al caso por como adquirieron su condición. Los primeros, empujados por las circunstancia (la invasión española del siglo XVI de su lugar de residencia, la isla La Española), los segundos con amparo de la ley y por orden del rey o la reina, para hostigar y dificultar el comercio de la otra parte.

Unos pirateaban por necesidad, los otros por negocio.

En el mundo de la distribución existen dos claras vías, que a veces se entrecruzan pero que habitualmente viajan en paralelo. La mayoritaria  apuesta por el volumen, ignora la calidad mas allá de si se vende o no y menosprecia a la competencia ejerciendo una especie de "dumping" comercial realmente vergonzoso. Basan sus ventas en los regalos, las superofertas y las prebendas, en "acaudillar" en cierto modo al hostelero/cliente a base de saturación, ofreciéndole a un tiempo el agua, el refresco, el zumo y la cerveza y, a cambio, proponiendo a este vinos de dudosa calidad pero gran volumen y magnifico precio. Vinos da la Rioja, principalmente, aunque en este sentido el reciente Informe anual del mercado del Vino en España 2012 apunta a que el problema de "esquizofrenia" que padece el sector va mas allá.

La Rioja aplaudía en una reciente nota de prensa ser el "lider nacional" en venta de vinos, copando prácticamente el mercado nacional (un 61,2% del vino comprado en Hostelería y Alimentación proviene de aquella zona), sin pararse a analizar otros datos dramáticos y marcadores de una tendencia autodestructiva.
Y es que, a la vista de los datos, a la gente no le gusta el vino. Es mas, lo detestan.

Dos indicadores deberían, a mi entender, ofrecer una clara muestra de esto ultimo. En este mundo, en "nuestro mundo" hay máximas que, con sus enormes matices habituales, todos entendemos por ciertas. Una de ellas es que las regiones de Valdepeñas y la Mancha abandonaron hace tiempo la linea de los que queremos denominar "vinos auténticos" o de garaje, o de pequeña producción. Como sea. En su lugar se practica una suerte de agricultura extensiva, amparada en ayudas europeas y nacionales, que han llevado a estas zonas concretas, de grandes extensiones y difíciles condiciones, a ser productoras de millones de litros. En ese contexto, el mercado de la gran distribución en alimentación (Hipermercado) ha impulsado con claridad esa tendencia. Un 17,5% del vino consumido en supermercados, tiendas al por menor e Hipermercados provenía de estas zonas. No de la Ribera, ni de Campo de Borja, ni de Jumilla. El contraste con las ventas en Hostelería es brutal. En ese mercado a La Mancha y Valdepeñas los adelanta claramente la Ribera del Duero. La batalla por el gran consumidor está perdida antes de empezar.


Yendo al mercado hostelero (restauración y canal HORECA) el panorama no es mucho mejor. Mientras entre nosotros, los "del otro lado" triunfan los vinos del noroeste (Galicia y Bierzo, mas novedades en Asturias, León o incluso por nuevos vinos en la Rioja o la Ribera del Duero) las cifras marcan una linea bien diferente. La hostelería sigue consumiendo masivamente Rioja, un 76% del total. 3 de cada 4 botellas que se abren en un restaurante, bar o local de tapas son de la Rioja. Con esto no quiero decir que todos sean industriales, pero los grandes volúmenes apuntan a grandes productores, los ya conocidos y habituales, capaces de producir en una misma añada mas de 15 millones de botellas. Evidentemente la cifra incluye a otros vinos que nos gustan, seguro, pero al no poder apreciar el desglose deberemos interpretar que quien mas produce en esa zona (y sigue produciendo) debe ser quien mas vende.
Del noroeste, por cierto, ni rastro. Tal vez se encuentre entre el 0,8% de vino del Bierzo consumido en Hostelería o en el 4,5% del denominado "Resto". Que gran palabra resto para definir lo que "pesan" en realidad las grandes marcas gallegas en el mercado del vino. Lo recordaré la próxima vez que lea "Exito absoluto de ventas del Albariño en Madrid" como titular en otra nota de prensa de la DO Rias Baixas.

Por otra parte la culpa absoluta la tiene el publico, al menos en un alto porcentaje. A pesar de contar con uno de los mejores viñedos de España, en el noroeste el vino mas consumido, casi a la par que el resto de la oferta, es el Rioja. Solo se bebe mas Rioja que en el noroeste de España...en la Rioja.

¿Por qué?. Bueno, las lecturas pueden ser múltiples y variadas pero, sin entrar en profundidades yo hago dos. La primera, el nulo nivel general de capacitación y preparación de la hostelería. Si no se tiene ni idea de algo malamente se pueden pretender vendérselo a nadie. Y, al menos en Galicia, los hosteleros que saben lo que hacen cuando deben concebir y preparar una carta de vinos son minoría. Una irrisoria minoría. La mayoría son víctimas (de motu proprio) de la gran distribución, que les regala terrazas, barriles de cerveza, toldos o viajes a bodegas "con masaje incluido" a cambio de que vendan cantidades ingentes de vinos industriales, en carta o por copa, cortados todos por el mismo patrón y, por supuesto, Riojas. O Riberas, para los mas "aventurados". Hasta aquí los Corsarios. Pero, en las mismas procelosas aguas maniobran también, eludiendo las tormentas, los vendavales y los pillajes (la competencia desleal, día a día habitual en la hostelería en Galicia) los Bucaneros.


Estos últimos tienen aprecio por la diferencia, por la distinción. A veces ese aprecio se adquiere por pura supervivencia, al estar el mercado de los vinos industriales copado por los mas avezados "corsarios" de la gran distribución. Otras veces ese aprecio es propio del vendedor, al que le gusta el vino y que habitualmente es autónomo o gestor de una pequeña distribuidora. En Galicia hay (o había, no lo se bien) dos grandes Bucaneros. Uno, "Maria Fechoria", aglutina buena parte del mercado del vino gallego que mas llama la atención en este "mercado paralelo" en el que nos movemos una triste minoría. El otro bucanero es "LV Vigo", personificado en la figura de Antonio Torrado, una de las personas mas desconocidas del mundo del vino autentico y que mas sabe de el. Todo un personaje, honesto, capaz y trabajador como pocas personas que yo haya conocido. Testarudo y serio a rabiar, pero buena gente. Uno de los que mas sabe de vinos portugueses y que importa alguna de las mas interesantes bodegas en aquel país.

 Entre las dos empresas, Fechoria y LV, luchan a diario una batalla perdida contra los demás, principalmente otras dos grandes distribuidoras, con sede en Vigo y A Coruña, pero con tentáculos por toda Galicia, donde mandan y ordenan. Ellos, los Corsarios, copan el 75% del mercado del vino en Hostelería, a base de regalar, rebajar hasta el saldo o minusvalorar a la competencia en una estrategia claramente concebida para copar el mercado. En no pocas comarcas lo logran. Las ciudades son mas complicadas. El publico, aunque habitualmente desinformado, busca una mayor oferta acorde a su situación, quiere mayor novedad y mayor especialidad y eso implica una variedad que ni siquiera los mas grandes pueden ofrecer. Ese es el terreno en el que esta gente trabaja, peleándose a diario con hosteleros, clientes totalmente ignorantes, iletrados en vino pero ricos a base de ofrecer lo mismo que todos los demás, pero mas barato. O por monopolios propios del rural gallego, donde tener un bar daba de comer a una familia durante décadas por ausencia de competencia viable en quilómetros.

En ese terreno uno debe explicar  a alguien que piensa que en España no hay mas tinto que el Rioja, que existe un Mencia de Sober envejecido en barrica extraordinario o que los albariños no son tintos "¿Como que non?, pois eu vin un o outro día¡", "O que vería vostede sería un Rias Baixas tinto, ¿non?", "Bueno, eso, Albariño¡".  Y así a diario. Y así en casi todas partes.

En las procelosas aguas del particular mar Caribe de la distribución se vive y se muere cada día en cada esquina, en cada taberna, en cada restaurante, en cada supermercado. Entre ignorantes, millonarios por decantación o herencia y una nube tóxica de comerciales a comisión de los mas grandes, dispuestos a todo y mas por hacerse con la "pizarra" de aquella taberna nueva o con la carta de aquel restaurante de moda. Así es imposible.

En 2010 en España se consumieron en total 622 millones de litros de vino. El año pasado la cosa calló la friolera de 23 millones de litros y lejos de estancarse el informe afirma que de 2011 a 2012 se perdieron otros 5 millones de litros. Mientras, en la Rioja, los de siempre hablan de los nuevos prescriptores de vino presididos por un viejo prescriptor de 67 años prácticamente retirado.
Genial.

 

*Fotos en la web.