miércoles, 14 de octubre de 2009

Pensando en voz alta.

Que nadie se asuste que no voy a decir nada inconsciente o poco meditado.... bueno, nada mas de lo normal. Después de una interesante charla alrededor de las formas y maneras de la DO Rías Baixas, su presente y su futuro, me ha dado por pensar, a santo de una de las frases utilizadas en la charla. En un momento dado, hablando de los pasos que se van dando para dar una calidad acorde al prestigio de los vinos producidos en el segmento, cada vez mayor, de consumidores preparados y conocedores del vino, esta persona me decía que se dan pasos pero pequeños y muy lentos "llevara muchos años dar un nivel real a la DO" dijo. Yo, en mi habitual tono, le dije "¿y veré lo resultados antes de jubilarme?" conteste, a lo que replico "no, no lo creo"

Esto nos coloca en el umbral de los 30 años y dice bien poco de todas aquellas bodegas que no responden a los parámetros impuestos por las tres o cuatro clásicas mas los "recién llegados" desde la Rioja. Porque los primeros, aunque me disguste, no hacen mas que aquello que quieren hacer, aquello para lo que fueron "entrenados". Fábricas de vino, producir millones, tergiversar la realidad sobre su nivel de calidad mediante al marqueting y la publicidad, etc,etc. Vale, pero ¿y los demás?. Si, ¿que hacen los demás, además de esforzarse, algunos, en hacer buen vino?


Creo que la siguiente reflexión sirve para la DO Rías Baixas, por supuesto, pero también para las demás. En todas ellas existen monstruos inmensos, produciendo millones de litros con el beneplácito de las autoridades y de un mercado encantado por la falta de criterio de la mayoría de los profesionales y clientes. Y mientras esto sucede los demás, en algún caso la mayoría, callan o aceptan. Autorizan y consienten. Solo en "petit comite", solo alrededor de una mesa con dos o tres personas muy concretas se sueltan y hablan, de lo mal que se portan esas compañias, fabricas, de sus tácticas torticeras, de como manipulan los consejos reguladores y a sus miembros, de como se apoyan en un poder económico inalcanzable para el pequeño productor... pero en publico, ante una audiencia mayor.... silencio.

Yo no soy ningún Robin de los bosques y en muchisimas ocasiones haría bien en estar callado. Demasiadas veces me apunto a guerras que no son la mía y me gano una trabajadisima fama de cascarrabias con cierta gracia y nulo criterio. Pero al menos duermo, mientras lo hago, como un lirón, la bilis me sale cuando me debe salir y no me veo obligado a comulgar con ruedas de molino como una inmensa mayoría de viticultores gallegos, aborregados, conciliadores y apaciguados, todos aceptando con monacal resignación esta cruz que Dios les da en forma de fabrica de vino y consejo regulador comprado. No se trata de fomentar la revolución, pero si la dignidad. Y en este capitulo, el de la dignidad y la vergüenza torera, mas de uno podría empezar por hablar del modo en como se instrumento la campaña "Pídelo por su nombre" que en fechas recientes trato de fomentar el consumo por copa de Rías Baixas en Madrid. A lo mejor no todos "jugaron" en igualdad de condiciones. A lo mejor no todas las bodegas gozaron de la misma información al mismo tiempo y hubo algunos que contaron con información privilegiada de forma prioritaria.


No soy yo quien debe decir estas cosas pero saberlas, de boca de personas autorizadas a comentar según que sucesos y aconteceres, y no decir nada me revuelve las tripas. Las tenia ya revueltas por otras cuestiones ajenas al vino y todo ayuda, pero es que uno escucha muchas cosas y lamenta oír la mayoría.

Por otra parte, en unos días espero tener listo un post sobre lo valiosísima que se esta volviendo la amistad pura y dura, sin artimañas, pasados ni tanteos, lo importantísima que es una buena mesa llena de estupendas "Viandas" y lo fantástico de que de una reunión salgan ocho personas pensando que se lo han pasado maravillosamente bien, sin que casi se conociesen de nada antes de la reunión. Eso, en dos o tres días...

jueves, 8 de octubre de 2009

Vertical de Lalama. La máquina del tiempo.

Como ya indique ayer miércoles un selecto grupo de personajes nos reunimos para degustar, bajo la batuta de David Bustos de Dominio do Bibei, una cata vertical del tinto principal, en mi opinión, de los elaborados por esta bodega de la Ribeira Sacra.

Se trataba de un recorrido, no se si muy ortodoxo pero si enormemente interesante, por la elaboración, variedades y resultados de uno de los primeros tintos con crianza en serio de los elaborados en Galicia. Después vinieron otros, no se si mejores o peores, pero estos fueron de los primeros.


Abrimos pues las hostilidades con Lalama de 2002. De este coupage de Mencia 50%, Garnacha 40% y otras variedades para el resto se elaboraron 912 botellas. 16 meses en barrica francesa y otros 20 en botella antes de su salida al mercado. Se presento espectacular, pleno, con la proporción adecuada de tostados y frescura y con una, aún, sorprendente acidez. Solo 11 grados y medio. Vino extraordinariamente vivo para su edad y para las cosas que se suelen decir de las variedades gallegas cuando se envejecen. Mito numero uno muerto y enterrado (de nuevo)

El Lalama de 2003, es sin duda el "rarito" de la familia. Viñas viejas de, atención, Mouratón y Garnacha a partes iguales. Una variedad la Mouratón, practicamente desaparecida que ayudo a elaborar este único Lalama sin Mencia en su composición. Vino raramente fino y azucarado (característica de la Mouratón ese exceso de dulzor en boca). La acidez, para sus seis años en botella, sigue presente pero mucho mas caída que en el caso de su hermano mayor. Vino raro con ganas, que despertó sensaciones de todo tipo, no todas buenas. A mi me pareció curioso e interesante., desde la perspectiva de jugueton sin pretensiones. Se hicieron 1200 botellas y tenía 12.2º.


Sigamos con uno de los mas aplaudidos. Lalama de 2004 es tres cuartas partes Mencía y resto Garnacha tintorera. Se presento de color mucho mas intenso, espeso, con nariz clásica a la variedad, mas frutal y mas floral con torrefactos y fruta roja, acidez supercontrolada y complejo. Probablemente sea el que en mejor estado se encuentra de todos los probados. Mas color, mas estructura, mas viveza y mas nervio. Mejor, ni mas ni menos. 12.4º y desaparecido ya de todas partes sus 3300 botellas. Recomendación al margen; beberlo este año puede ser espectacular... el año próximo, un enigma.

Lalama de 2005, el vigente en el mercado, ha sido motivo de otras catas en diversos foros como, la mas reciente, en el blog de Sibaritastur, ademas de aqui mismo no hace demasiado tiempo, así que no incidiré demasiado en el. Mencia, Brancellao, Garnacha y otra. 9200 botellas, 12.6º y después de bebido el 2004 no tan "en forma" como me ha parecido otras veces. Cosas del directo, supongo.


De aquí saltamos sin red al futuro, abriendo el Lalama de 2006. Mencia, mas algo de Garnacha, Brancellao y Mouratón, este ultimo en proporción mínima (2%). La producción es aquí manifiestamente mayor, pero aun supone un lejano 10% de lo que la finca y las plantas cultivadas en ella podría llegar a producir en un futuro. Vino estructurado, licoroso apenas, que no saldrá al mercado hasta el 1 de Diciembre próximo pero que presenta una interesante acidez marca de la casa y se muestra goloso e intenso en boca. Otro de los mas valorados por la concurrencia. Sus 13.1º grados empiezan a hacerlo "peligros", por su facilidad de paso.

Para terminar un infanticidio en toda regla. Lalama de 2007. Ni siquiera aún "vestido" este "casi" monovarietal de Mencía, con un 6% de Garnacha y un 3% de Mouratón asoma casi imperceptible en nariz, algo de caramelo y ciertamente vacío, inerte aún, a la espera de poder ofrecerse resultón y pleno. Hacer un juicio mas allá del especulativo sobre las buenas bases en las que esta asentado sería directamente hacer ciencia-ficción. No pinta mal y solo tiene 11.9º de alcohol.

Un recorrido por la principal ocupación de esta bodega y por la peculiar y apasionada forma de concebir el vino del equipo que lo elabora, con Javier Dominguez a la cabeza, en un paseo singular que me deja claras varias cosas. Que se puede hacer buen vino, que tener capacidad económica para hacerlo no implica hacerlo mal sino se quiere. Que los tintos en Galicia envejecen igual o mejor que en otras partes de España y del mundo. Y que una reunión de personas con ganas de saber y de compartir es tan buen barómetro como la guía que se quiera.

Quiero agradecer a Fran de "O Fragón" el habernos tratado tan bien en su casa, a David por sus extensas e interesantes explicaciones ( y por el vino claro) y a los presentes el haber acudido y ser tan agradables, espontáneos y curiosos como siempre. Un placer que repetiremos en cuanto podamos. Seguro.

lunes, 5 de octubre de 2009

Variadas reflexiones sobre "la cultureta del vino".

El fin de semana en Galicia, al menos donde yo vivo, se ha prestado sobre manera a la reflexión. Lluvia, lluvia y mas lluvia, una caída brutal de las temperaturas (el viernes rozamos los 25ºC y ayer domingo la máxima fue de 18ºC) y la desgana otoñal habitual en aquellos que tenemos la respiración en entre dicho, con una subida de la humedad de un nada despreciable 78% a un insoportable 95% ayer por la tarde. Para mí, el infierno hecho carne.

Lo dicho, tiempo para pensar, para un par de vinitos en compañía y para leer y preguntarse cosas. Por ejemplo ¿cual es la naturaleza de este juego?, ¿a que se ponen en entre dicho créditos personales y logros académicos en materia de vino?, ¿de que modo fueron obtenidos esos logros, quien los otorga, a santo de que se le dan a una u otra persona?, ¿es solo cuestión de dinero?, ¿que hace falta para que un vino sea tenido en cuenta por el publico mas interesado (no mas entendido)?, ¿que de snob tiene un vino que cueste 50 euros la botella, si gusto a una mayoría de interesados?, ¿y si cuesta 300?. Ya, ya... imposible.

O no. En los días pasados tuve oportunidad de probar un A Trabe de 2005. Es un gran vino, indudable. Todo en su sitio, exhuberancia frutal, corrección en la madera, acidez controlada. Nervio. Costaría mas de 45 euros, sin grandes estipendios y uno se pregunta ¿porque? Escasas botellas, distribución a todo el mundo mundial... negocio y capitalismo. Mayor demanda, menor oferta, subida del precio. Vale, pero ¿es justo? Yo supongo que, desde el punto de vista del consumidor, evidentemente, no. El buen aficionado, interesado en la cosa del vino, buscador, probador, serio, reflexivo, no merece que el poder o no acceder a un gran vino sea cuestión solo de dinero, pero así es. Mientras, al snob puro y duro, con dinero en el banco, el precio le da igual, lo prueba e incluso lo desaprueba porque "no sabe como tal o cual Rioja gran reserva que tomamos en casa de papuchi" (exageración para un mayor entendimiento de la premisa).


Pero ¿y desde el punto de vista de J.L. Mateo y Raúl Pérez?..Bien, esta claro que para ellos que el vino cueste 45 euros o los que sean será más positivo, ¿o no? Hace tiempo leí en una entrevista al gran Jean Claude Berrouet, enólogo de Petrus, que el dormía muy tranquilo en cuanto al precio que alcanzaba su vino (nunca menos de 1000 euros la botella) "de bodega sale a 300 euros" decía. A lo mejor habría que buscar la culpa del sobre precio en la persona de Christian Moueix, el "negociant" de los vinos de la bodega Bordelesa, o en un mercado loco, que sube hasta las nubes en función de que existan personas dispuestas a pagar por esa mercancía a ese precio. J.L. Mateo y Raúl Pérez deben ganar con A Trabe, esta claro, pero dudo mucho que ganen los 47 euros que llego a alcanzar su vino la navidad pasada. Y dudo también mucho de que la distribución de su vino ganase la diferencia ¿culpa del tendero, entonces?. No, de la suma de todos. Incluso del cliente. Pero sobre todo, culpa de una estrategia muy bien meditada y puesta en practica de modo casí militar. A eso vamos dentro de un rato...

Otra cosa son los vinos que no lo valen, pero... ¿quien dice si lo valen o no? Aquí podríamos utilizar el estilo clásico de la fabulación y el cuento. Todos lo vamos a entender y lo escribo desde el humor que espero se entienda en el texto siguiente;

"Los grandes críticos en la Web, Francisco Berjas, Víctor Serrano y José Petón han dicho al unísono que el recién salido Ribera del Duero "Pago de Matavacas Reserva de 2005" es probablemente uno de los mejores tintos embotellados en la historia de ESPAÑA¡¡¡. Los siempre atinados y nunca bien ponderados "gurús" se han manifestado con serias alabanzas. El Sr. Berjas ha dicho en su blog que "es sin duda una finca mítica, orientación sur-suroeste, de esquistos, guijarros azules y con un stress hídrico rayano en el maltrato de unas cepas milenarias". En términos similares se expreso Serrano, que en "Vendimia", el tradicional y meritorio foro de vinos, ha dicho que "de los mas de 600 Riberas que he probado este mes, este supera las previsiones". José Petón, mucho mas ponderado y meditabundo ha escrito en el editorial de su revista "Gourmetitos" que "es un vino estupendo. Tostados, almendras y hierba recién cortada. No es un Jerez, pero puede valer". La opinión unánime ha disparado el precio de este Ribera singular, del que solo se han hecho tres millones doscientas mil botellas, hasta alcanzar los 700 euros con 25 céntimos la botella. Un lujo al alcance solo de los muy preparados".


Y de los muy forrados, añadiría. Esta mini-opereta en clave de humor, espero que así haya sido leída, no pretende mas que dejar claro que se puede llegar a una situación curiosa ¿porque?. Para quien no haya descubierto el "meollo" del relato, solo añadiré que el Sr. Berjas era el principal distribuidor del vino, Serrano lo trabajaba en su cadena de tiendas y Petón publico más de dos millones de pesetas de publicidad de la ficticia bodega en su revista y en la guía subsiguiente, de edición anual. Evidentemente se trata de personajes ficticios "que no tiene relación alguna con la realidad" como se suele decir en las películas sobre "hechos reales". Al final, como todo en esta vida, solo se trata de negocios y en ese contexto debería ser visto y leído, absolutamente todo siempre. Aunque no se desee que así sea.

Sobre negocios se trata en el caso Pancho Campo MW, en el asunto de la cata de Garnachas de Parker y la INTERPOL. Parece una película de Esteso y Pajares pero no lo es. Es un negocio de dimensiones millonarias, implicaciones políticas y que ha dejado con las vergüenzas al aire a más de cuatro. Un asunto muy grave, mucho, que ofrece una versión de la parte mas alta de la pirámide de lo que el gran Camblor denomina "la cultureta del vino" muy distinta al paraíso de glamour y profesionalidad impecable, de catas a ciegas y honorables compromisos, que muchos tenían en el pasado. Al final, como en todo, negocio, forrarse a cualquier precio y prestigio ficticio, basado en historias de difícil confirmación y mitos personales. Curriculum con mas agujeros que mi cuenta corriente y una escasa, nula, percepción de la seriedad y la honradez. O al menos de los límites de ella.

Así que, y solo a modo de conclusión momentánea ¿es evitable?, ¿tienen sentido seguir en esta cansina lucha por el pequeño productor y la calidad de su producto?, ¿para que sirve hablar y hablar, escribir cientos, miles de palabras, sobre vinos que, a lo sumo, probaran 300 personas?, ¿porque creemos a determinadas personas cuando resulta evidente que seis de cada diez vinos que ofrecen y recomiendan son parte de su cartera o tienen relación clara con su modo de vida?. Y por ir aún mas allá ¿porque habría de estar mal esto ultimo?, ¿son menos honestos, menos fiables, menos objetivos?... ¿o no?.

Es indudable que el momento actual ofrece una posibilidad única, en al menos cincuenta años, para hacer viable que la mayoría de una población manipulada por los grandes capitales, entienda que existe, siempre a nivel de la cultureta del vino, una manera distinta de producir y comercializar vino. Más personal, más cercana y más honesta. Ahora bien, que esa manera nueva no esta representada en Wine Future Rioja es también un hecho. Ni en otras ferias similares. Ese "nuevo modo de beber" lo abanderan un puñado de aficionados, dos o tres profesionales con escrúpulos y una retahíla enorme de engaños, manipulaciones y operaciones de marketing que han provocado la ola de resentimiento suficiente para que existan mas de 200 blogs dedicados a hablar solo de vino. Es como para pensárselo ¿eh?







* Las fotos. La primeira en swag.blogspot.com y la segunda en www.detintos.com.