lunes, 26 de enero de 2009

A veces las cosas son simplemente perfectas porque si...

Tengo bastante que contar y poco tiempo así que al grano. El fin de semana nos reservaba en lo "vinícola" un gran vino, en lo gastronómico una formula de éxito conocida y el valor de la amistad una vez mas.


Este pasado fin de semana una grandísima amiga mía y de Aldente nos visitaba y el sábado viajamos a A Coruña para varias cosas y entre ellas, a comer en un lugar que en otro tiempo ya frecuentamos. El local es la Creperie Petite Bretagne, situado en una de las calles que dan acceso a la plaza de María Pita (Riego de Agua). Se trata de un local de esos con encanto propio, nada artificial, incluso para algunos romántico, como la fotos representan, y con una de esas cocinas concretas pero interesantes. Lugar de plato único por lo abundante, de propuesta contundente si excluimos la ensalada, en esta Creperia, curioso a lo mejor, nunca e comido creppes. Las tienen y las despachan por lo que se ve mucho, pero a mi de la carta nunca me ha llamado la atención eso, sino los platos.

De hecho, como suele ser habitual, acudimos esta vez los tres a nuestros clásicos de la casa particulares, a saber; Tiras de pollo sobre cama de Cus-Cus, Rissotto de pollo y para un servidor, Chistorra con huevos y patatas panadera. Todo en su punto, todo rico, abundante repito, y sin picos, ni en lo positivo ni en lo negativo. Y visto como van algunas cosas en lo gastronómico ultimamente, a veces se agradece un cierto equilibrio, una continuidad en la efectividad, dentro además de unos precios moderados. Con postres, tres, manzanillas y aguas la cosa no subió de 46 euros.

El vino por la noche, acompañando una fuente de marisco y una magnífica empanada, que recomiendo, de carne de la Panadería Roiser (Av. Finisterre, 11. 15147. Coristanco. A Coruña. 981734122). Es esta de las mejores empanadas que he probado nunca, la mejor probablemente de carne. El vino fue el ya comentado en otros foros Contraaparede 2004, albariño de nuevo cuño, envejecido en deposito, escasa producción y en la linea del "Tras da Viña" de Zárate o del Añada de Baladiña (aunque a mi me parece este ultimo algo mejor). Fantástico vino, sin duda, grueso, complejo y con ese puntito ácido tan característico y a la vez tan necesario en un vino diferente. Me gusto, y me gusto el precio en Hercules Delicatessen, en A Coruña (14.40€). Realista y muy ajustado.

Lo mejor no fue ni la comida ni el vino, muy buenos los dos, sino la compañía, la de la buena gente que a mi particularmente me hacia mucha falta. Un fin de semana simplemente perfecto... porque si.



*fotos de la Petite Bretagne de la web De Rama en Rama y del vino en el blog de Paco Berciano

3 comentarios:

Mariano dijo...

Me has recordado un restaurante al que iba mucho cuando estaba en la universidad. Qué recuerdos!

Con el Albariño me habéis convencido, cuando vuelva por Pontevedra lo compro.

Saludos,

Xabi dijo...

me alegro chico del buen finde,

que tengas muchos mas

Jose luis Louzan dijo...

Mariano; siempre me ha parecido un buen sitio este, por lo ajustado de los precios, por lo rápido y concreto del servicio y por lo atinado de los platos... vamos, que muy bien...

Xabi; este finde tenia cosas de particular que lo hacían "especialísimo" pero cualquiera de los que he pasado de vago total en Coruña fue siempre my entretenido...