jueves 16 de julio de 2009

Inauguración Rest-Caf. "El Horreo". Corcubión. A Coruña


Como ya he dicho en alguna ocasión esta es una zona difícil para casi todo, y la hostelería es una parte de ese todo. Ayer se inauguro de modo discreto pero inevitable la Cafetería y Restaurante del Hotel "El Hórreo" un emblemático establecimiento que cerro hace unos años por múltiples razones.

Se trata de una instalación llamativa al verla desde fuera, por la extensión de terreno que ocupan los bungalows que en su día fueron el principal valor de una instalación paradigmática. En solitario, fue el único establecimiento durante años con condiciones para albergar a un numero estimable de personas que por el motivo que fuese se desplazaran a la Costa da Morte. Le siguieron otros, en Fisterra, en Cee o en el mismo Corcubión. Muchos nos casamos en sus salones y la crisis derivada del embarrancamiento del "Casón" en 1987 en las costas de Fisterra (motivando una de las evacuaciones mas masivas de población civil desde la guerra civil) la protagonizo su salon de desayunos. En ese hotel se alojaron técnicos y autoridades durante días.

Así que la responsabilidad de los nuevos gerentes y propietarios es mucha. Y para empezar se han decidido por la calidad, lo cual en esta tierra ya es un atrevimiento. Calidad en el menú, que Santi, cocinero con experiencia y creatividad pero respetuoso del producto, ofrece con, por ejemplo, unos entrantes a base de Croquetas de Marisco, Pulpo con cachelos perfumados con Sal de La Toja o Pimientos de Arnoia rellenos de centolla. Carnes a base de Entrecot de Buey o Jarrete estofado al vino Mencia o pescados como el Milhojas de Rape con Muselina de Pimientos de Padrón y crema de Marisco.

Aun no lo he probado (ya digo que ayer se inauguro), pero ya me falta tiempo. Además, y aunque este mal que yo lo diga, la carta de vinos roza lo excelente, siempre bajo el prisma medio de la zona. Mas de 5o vinos, cavas y champagne, con lo mas escogido de cada zona y alguna exquisitez. Para los mas metidos en el asunto, solo decir que, por primera vez, aquí se va a poder beber un Bertrand Gautherot Cuvee Fidele Sorbee. Nunca antes un Champagne así en una carta de A Coruña para abajo. Ni mas ni menos.


Vamos a ver la evolución de el trabajo y la visión de Juan Carlos Martín, el que se ha "mojado" en el proyecto cuando podría haber hecho lo mismo que todos los demás y se ha atrevido a dar un pasito mas, nada alocado, sensato pero diferente al resto. Un local mas que añadir a la corta lista de sitios a donde ir y no comer lo mismo de siempre preparado como siempre (que de vez en cuando esta bien pero ya aburre tanto churrasco y chorizo criollo).

De la carta de vinos en detalle, y de la joven metre responsable de defenderla, Vanesa Castelo, ya os hablare otro día. Es mi primera carta asesorada tan a fondo y estoy muy orgulloso. Ahora veamos en el día a día como funciona. Espero que bien.

Enhorabuena a todos y ahora.... a trabajar.

jueves 9 de julio de 2009

Del Nordeste al Noroeste. La deriva Parker.


Después de la habitual salida de la lista del ínclito Parker (perdón, la que firma Parker y catan, entre otros, Jay Miller) y de la habitual polvareda que la rodea (que si este entra porque le paga, que si el otro le regala no se que, etc,etc) se me ocurren un par de reflexiones que, a mi entender, indican una cierta deriva del ilustrado Nordeste (Priorat básicamente) al frío Noroeste (Galicia y Bierzo sobre todo) que pienso que merece la pena evaluar.

Porque no todo gira alrededor de la figura de Raúl Perez y sus vinos (El Pecado 2007, 98 PP. A Trabe Red 2006, 97 PP. Prieto Picudo 2007, 96 PP. Etc,etc) sino que son muchos los nombres, para muchos desconocidos, que la famosa lista a incluido. Sin ir mas lejos, se multiplican los Ribeiros, ademas del habitual Emilio Rojo, ahora aparecen en el tramo de los noventa`s (93 puntos para ser exactos) vinos como el Viña de Martín Escolma de 2004 (agotado en bodega), un blanco del muy especial Luis A. Rodriguez a base de Treixadura y Albariño, de minúscula producción y características muy particulares.


De hecho todos los vinos de este viticultor Ourensano ocupan algún puesto dentro de la lista y en este tramo de los noventa puntos. El básico en blancos, Viña de Martín de 2007(en la foto), es señalado con 92 puntos, los mismos que el tinto de gama alta, A Torna dos Pasas Escolma de 2005, tinto a base de cepas autóctonas, Brancellao, Caiño y Ferrol del que se hacen solo 600 botellas (de hecho esta casi agotado) o el básico tinto del mismo nombre A Torna dos Pasas 2007 (agotado) de corte similar pero sin una tan escrupulosa selección como su hermano mayor.

Y mas. La presencia de los Leiranas, o los Quinta da Muradella, Pazo Señorans S. A., As Sortes, Avanthia (Valdeorras), Do Ferreiro, Forja del Salnes, etc,etc... No digo con ello que se haya perdido de repente la enorme preponderancia de esos tintos mas compotados, "madereros" y mastodonticos tan del gusto de la casa. Pingus como siempre 99 PP, y El Pison, Vega Sicilia, El Nido y compañía, pero el ver ese ingente numero de vinos sencillos en su facilidad, abrumadores en su clase y muchos de ellos blancos sin barrica ni ganas de ella me ha hecho pensar que tal vez la presencia del amigo Miller este llevando a un profundo cambio de tendencia.


A una deriva de los gustos. De lo mas personal de un Parker a quien un vino con menos de tres años de barrica le parecía corriente a un Miller que puntúa El Pecado de 2007 con 98 PP. De una lista a base de tintos y mas tintos, Riberas y Riojas con casi nula presencia de blancos, a una lista con Ribeiros y Rias Baixas personales, diferentes y en muchas ocasiones dificiles para el neófito en la materia.

No digo con esto que este de acuerdo con la lista ni con sus elegidos. Pero teniendo en cuenta que la inmensa mayoría de la población vinícola, y de los no interesados mas que esporádicamente en la compra de un vino, toman como referencia cuasi bíblica este listado, al menos tratare de sacar una conclusión positiva de todo ello. No creo que se trate de una moda momentánea. El trabajo que, al menos aparentemente, Raúl Perez y otros muchos (Luis Angel, Forja, Adega dos Eidos o José Antonio López, por citar algunos) realizan en el triste y difícil noroeste parece meditado y constante.

Ojala se trate realmente de una deriva... y no solo de Parker.




* La foto del Viña de Martín es de Pilarvi. Las otras en la web.

jueves 2 de julio de 2009

Algunas consideraciones sobre "nuestros vinos"

Escribe esta semana el newsletter de Todovino.com y me da por reflexionar; "¿Están nuestras uvas de moda?" titulan este boletín para decir a continuación que " La blanca albariño y la tinta tempranillo son ahora mismo las uvas españolas más conocidas y respetadas en el exterior, hasta el punto de que empiezan a ocupar un lugar en viñedos lejanos de otros países". Vale.

No quiero entrar a discutir si es síntoma de éxito o no el que se utilicen cepas de la viña que habitualmente se usa en una zona. Yo pienso que lo que demuestran es que aquellos que las utilizan de nuevas, dígase Albariño en Australia o tempranillo en otra parte, lo que han descubierto es el factor de "explotavilidad" de la cepa en sus países de origen. Vamos que no creo que se valore si la calidad de esas cepas es mucha o poca, sino mas bien la cantidad de botellas que se pueden hacer sin caer en vinos "cuasi" imbebibles. Entonces, de ser así, ¿porque ahora?


El mercado británico ha comenzado a aceptar y de modo parece ser que bastante entusiasta eso que algunos dan en llamar vinos albariños (Terras Gauda, Martín Codax o Condes de Albarei). Y ese hecho ha despertado la curiosidad, por ejemplo, de los australianos, acostumbrados a elaborar con mayor o menor fortuna vinos que proviene de cepas bien aceptadas o muy queridas en el mercado anglosajón, aquel al que los vinateros de las antípodas dirigen princi9palmente su producción. Ejemplos los hay a cientos, a base de Chardonnay, Shiraz o Cabernet Sauvignon, uvas básicas y naturales todas en Francia y motivo de consumo desde hace siglos en las islas.

Así que ahí tenemos al natural consumidor británico, londinense por ejemplo, encantado con acabar de descubrir ese vino "albarinooo¡¡ OH, wonderfull, marbellous, explendit¡¡¡" que le sabe fresco y fácil, con esa acidez tan interesante de fondo "uuummmm" dice, después del primer trago.... La botella era de Martín Codax. Le gusta y pasa a ser su vino de cabecera los fines de semana, cuando el, Patsi y los niños acuden al campo a casa de su hermana y su cuñado a disfrutar del pescado a la parrilla con la familia "this is the best wine in de northwestern of Spain"... "Ummmm, o good, ¡its very tasted!" dice su hermana....


El virus se propaga hasta que un buen día, dentro de unos cuantos años, mas de diez y menos de veinte, un grupo de aguerridos productores, unidos por fin en un grupo de ventas que exporta por primera vez a las Islas, se encuentra con que ese autentico albariño, ese con la acidez mucho menos presente en primer plano, ese mas sabroso en boca, mas completo, de aromas a fruta verde y a hierba y frescor, ese basado única y exclusivamente en la uva, en levaduras naturales y en un trabajo duro, sincero y descarnado en el viñedo.... no gusta. Los paladares, las personas, las narices y sus pituitarias tienen la mala costumbre de acostumbrarse rápido y no asumir aquellas diferencias de matiz que no resultan evidentes. Y ya están acostumbrados. Están hechos a unos aromas a levadura de pan, a un frescor simplista y sin profundidad, agresivo a partir de la segunda copa sin comida en el estomago y mas falso que un duro de madera. Y el trabajo de "desenganchar" es duro y no todos se lo pueden permitir, entre otras cosas porque no producen millones de botellas al año, y cada una cuesta.

Seguro que muchos productores de la Rioja y la Ribera del Duero saben de que hablo o lo han sufrido alguna vez, cuando al albor de la bonanza de los pasados años se atrevieron por fin a salir a fuera con sus vinos, encontrándose con que un puñado de "fabricantes" a base de marketing y vinos clónicos han copado el mercado con un único vino con cientos de etiquetas diferentes.


Me temo por lo tanto que no es por su "inigualable calidad, ampliamente demostrada" por lo que otros países en expansión en materia de vinos han introducido cepas, por ejemplo, de Albariño en sus terrenos. Al menos, seguro que no ha sido buscando la calidad de los auténticos vinos de pequeño productor que algunos tenemos la suerte de probar cada año. Cuando hablo de vinos con algún hostelero que me dice que "lo que hay que tener en una carta de albariños son Martín Codax, Marques de Vizhoja y Terras Gauda" siempre acabo por decirle que el daño que estas bodegas y otras mas recientes del mismo tipo le están haciendo a la DO Rías Baixas y al Albariño en general no se vera con lastimosa y trágica pena hasta dentro de muchos años. Pero seguramente será un daño irreparable sino se actúa a tiempo, siendo agresivos al decir que algunas cosas no son vino... son, otra cosa.

Dicho todo esto, si nombro a esas tres bodegas lo hago en este caso en el entendido de que se trata de las de mayor producción, con mas destino claro al consumo masivo pero que, al mismo tiempo, mas explotan en su publicidad y marketing el hecho de ser "distintos", "mejores" o "especiales", tres características que ninguno de ellos contiene. Hay muchas otras bodegas que o bien actúan de modo similar o trabajan en hacerlo en un futuro cercano. Producciones masivas, millón y pico de botellas, etc,etc. Y mentiras, unas cuantas, sobre que si controlamos a nuestros productores asociados como si fueran de la familia, que si selección del producto, que si transporte del viñedo a la bodega en optimas condiciones. No se habla de tractores al sol durante horas y horas, de nula selección y autentico "desbroce" de la cepa en cada vendimia, de levaduras artificiales (bueno, de estas si se habla, como si fuesen la panacea) o del nulo control de los pesticidas o aditamentos usados por los asociados a lo largo del año en sus viñedos.

Ojala llegue un día (no lo creo) en que cada uno ocupe su lugar. Estas fabricas lo hagan en las estanterías de los supermercados a precios bajos, acorde a su calidad, mientras las bodegas de pequeños productores se ocupan casi en exclusiva de ofertar autentico albariño en las estanterías del comercio especializado en las cartas de los restaurantes de calidad media o alta. Utopías.

Por cierto. La oferta que acompaña a esa frase del principio de Todovino.com la encabeza Martín Codax, seguido del Nora da Neve de 2007. Nunca dos blancos de la misma DO y uva tuvieron tan poco que ver...

lunes 29 de junio de 2009

La Primera cerveza artesana Gallega.

Ocurre que decir cerveza y asociar esta palabra con Galicia lleva siempre a un camino ; Estrella Galicia. Muchos botellines cayeron de este brebaje y mucho mas siguen cayendo en nuestros días, cañas, medias, quintos y variantes, de un producto que ha paseado su "galleguidad" por el mundo entero. Pero, como suele ocurrir, cuanto mas se aleja uno de un punto peor se ve el lugar del que proviene y, en el caso de este tipo de productos que tanto deben a su elaboración, peor o menos bueno es el resultado de ese trabajo. La Estrella cumple su función aun hoy en día pero alguien, tres personas en concreto, pensaron que mejor volvemos a ello y aquí esta su resultado.


San Amaro fue un abad y navegante que según la tradición realizó un ajetreado viaje por mar hasta el Paraíso Terrenal, en el que, atravesando el Océano, protagonizó con sus compañeros innumerables aventuras. Existen dos personajes históricos que pudieron servir de base para el mito: Uno de ellos fue un penitente francés, Amaro, que en el siglo XIII peregrinó a Santiago de Compostela y que a su vuelta se estableció en Burgos, dedicando desde entonces sus cuidados a los enfermos pobres y a los peregrinos en el Hospital del Rey (fundado en el año 1195 por Alfonso VIII).
El otro candidato es San Mauro de Anjou, discípulo de San Benito de Nursia, y que fundó el primer monasterio benedictino de la historia de Francia.
Sea como fuere, en torno a la figura del Amaro histórico se aglutinaron toda una serie de tradiciones paganas cristianizadas presentes en Galicia y Asturias.


Este es el nombre escogido para identificar a este producto gallego y artesano, a base de agua, maltas de cebada, lúpulo y levadura, de sabor afrutado y exhuberante en algún caso, mas fresco y abierto en el otro y de variada graduación. La casa elabora en este momento tres recetas; la denominada Abadía (con fermentación en botella final) y ocho grados, la India Pale Ale (antigua receta que se remonta a 1790) mas ligera y de seis grados y de trigo.

La verdad es que me ha gustado, partiendo de la base de que a mi la cerveza ni fu ni fa, fría y agradable pero con personalidad, seguramente mas interesante para los que gustáis de este brebaje mas que yo. Una cuesta en tienda sobre 2.80€ y la otra cinco céntimos menos. Vale mucho la pena, creo yo, nacionalismo a parte. Buen producto, buenas intenciones.

sábado 27 de junio de 2009

Constataciones...

Decía una canción de los legendarios "Golpes Bajos" que eran malos tiempos para la Lírica... pues eso. Malos tiempos para pretender que la gente (entendido como una masa informe que no piensa de modo individual y que se mueve como el mar en la ensenada, a la deriva) compre un producto por su calidad contrastada y no por su escaso precio. Pero dentro de lo habitualmente caótico de mi vida profesional en los últimos tiempos, he realizado, sin quererlo en la mayoría de los casos, una serie de constataciones.


Primera; El Albariño es un vino que mejora en botella, pero ojo, no siempre ni del mismo modo. El Do Ferreiro de 2007 esta genial, al igual que alguna otra cosa que he probado estos días también del año pasado y que ha mejorado un 200% (en algunos casos ni así llega la cosa para ofrecer un buen vino, pero en otros si). Dicho esto, otros no mejoran porque simplemente de donde no hay no se puede quitar.

Segunda; la percepción de lo que es un buen albariño empieza y me temo que acaba en Manzaneda. Del listado de los votados en la cata de Elmundovino, solo no he probado cuatro del listado primero (O Rosal, etc) y tres del listado dos (Salnes). Y no coincido ni de casualidad con la mayoría de las calificaciones, dicho esto desde el máximo respeto y en el entendido de que se trata de mi criterio. No creo que la capacidad o no de una bodega de Rias Baixas para ofrecer sus vinos en la capital, algo que va y mucho en función de las cantidades producidas, deba ser motivo para votar mejor un vino u otro. Y no digo que así haya sido, pero es lo que parece...


Tercero; Que ricos están algunos vinos Portugueses. En concreto me ha pasado que un Muros Antigos Loureiro de 2005, de bodegas Anselmo Mendes, me ha parecido de una estructura y un poder que no alcanza la mayoría de albariños de su precio.... si alguno costase lo que cuesta este claro (3.60€ en tienda). Acidez, claro esta, practicamente cero pero... para mi maltrecho estomago ha sido una bendición. Lastima que ya no quede...

Cuarto; Quien quiere trabajar, conocer, probar, explorar, al final triunfa. De los pocos sitios donde tengo colocados vinos (Viña de Martín, Lopez Cristóbal, Abel Mendoza, Araco, Guimaro...) estos vuelan y desaparecen en cuestión de semanas. Cajas enteras. Donde los paisanos se dedican a colocar el vino en su repisa sin prestarle mayor atención, sin ponerlo en carta, sin mencionarlo a nadie... claro, ahí no. Pero ¿eso es culpa del vino o del "hostelero"?

Quinto; Existen distribuidores a los que mejor debería denominarse "maquinas desbrozadoras". Acaparadores con un tipo único de vinos, mayormente Riojas de medio pelo o directamente pésimos, a los que algunas veces se les encarga elaborar una carta de vinos y escriben (literal):

VINOS BLANCOS

Condes de Albarei
Martín Codax
Terras Gauda

Ver algún vino catalán (.....)

VINOS ROSADOS

Mateu Rose (Portugues)
otro
otro

VINOS TINTOS

Joaquín Rebolledo (Mencia)
Rectoral de Amandi
Otro bueno
Otro Bueno
Otro bueno


Repito, extracto literal de un borrador de carta de ¿vinos?

Sexto y ultimo; Tener amigos es importante pero escogerlos y conservar a los buenos lo es aun mas. Gracias a los que me habéis preguntado y expresado interés por mi. Aquí seguiremos... mientras nos dejen.

lunes 15 de junio de 2009

Mr. Curiosity y la Sra. Fentimans.

Ocurre que a veces uno se encuentra con ciertas cosas mas o menos nostálgicas casi por casualidad. Este fin de semana acudimos a Vigo a visitar a un buen profesional y mejor persona, Antonio Torrado de LV Vigo, distribuidor de vinos y destilados y con quien colaboro desde hace unos meses en esto de la distribución. Y como el Pisuerga pasa por Valladolid aprovechamos para conocer la zona, este sur de Galicia que tengo tan abandonado, y probar una cosa que es la protagonista esta tarde.

La casa Fentimans lleva desde 1905 embotellando Cola, Tónica y otras bebidas refrescantes elaboradas al modo en como los boticarios del siglo XIX y principios del XX hicieron estas bebidas. Preparados que se suministraban para mejorar el vigor y la salud, para vitaminar el cuerpo, inofensivos en la mayoría de los casos y que luego algunas compañías han acompañado de cantidades industriales de agua carbonatada o de cafeína (o de componentes supuestamente secretos) hasta hacerlos muy populares pero dañinos para mucha gente.


Fentimans sigue haciéndolo como antes, por ejemplo, en la Curiosity Cola, que decidimos probar acompañando a un Ron English Harbour 5 años (5 años de verdad) que ya estaba buenos de mas por si mismo. El resultado fue una sorpresa porque ante mi, años después, me encontraba de nuevo con... el caramelo "Cuba-Libre". No se si lo recordáis pero a mi me encantaba este pequeño caramelo de color negro en envoltorio también oscuro, dulce y refrescante a la vez. Este el caso, pero sin los malos rollos habituales en otro tipo de colas (gas, azúcar a manta o acidez). Nada mas lejos.


También decidimos probar la Tónica de la casa, a base de plantas naturales, extractos de las mismas y Quinina, muy suave, un punto mas saltarina que, por ejemplo, la Fever-Tree, y muy interesante acompañando a un golpe de Junipero, ginebra americana de la que ya he hablado en otra ocasión.

Las dos cosas me han parecido fantásticas, dignas de ser conocidas y en el caso de la Curiosity Cola, además, con un componente que me ha llevado a recordar sabores mas amables y agradables de antaño.





*Perdon como siempre por las fotos pero era lo que había.

viernes 5 de junio de 2009

Cata de los vinos de la D.O. Jumilla en A Coruña.

Empieza a convertirse en costumbre el utilizar las instalaciones de este céntrico y glamouroso hotel herculino para ofrecer este tipo de eventos. Pero la verdad es que es un buen lugar, aunque ayer la afluencia fuese muchísimo menor que en las dos ocasiones anteriores. Fueron también muchas menos las bodegas y los vinos y además la uva protagonista, la Monastrell es de las que suelo definir como "para iniciados" en esto del vino. Uva difícil, de muchos matices, con un fondo dulce que no gusta a todo el mundo y que si no se elabora como es debido acaba por resultar seca y difícil de beber. Vamos, todos los boletos. Pero vayamos al grano.


Once vinos probamos y de ellos me quedo con 4, mas que por una abismal diferencia de calidad, por una cuestión de matices en la mayoría de los casos, salvo en uno. Abrimos con un viejo conocido que sigue en buena forma, el Juan Gil 2008, vino que se presentaba aquí con dos semanas de botella, cuatro meses de barrica y su habitual carácter monovarietal. Suave, fácil, con ese punto de dulzor escaso al final, pero verde en demasía. Mejorara. También degustamos el doce meses de la misma casa, mucho mas hecho, mas contundente pero al tiempo mas estructurado. Mejor en boca que en nariz por cierto.


También destacable un Alceño Monastrell de 2007, otro año en madera para un vino interesante pero donde se hurto a la uva esa característica tan de mi agrado, ese dulzor tan matizado, que aquí sucumbía a la madera. Me gusto, a pesar de ello y me pareció un vino con recorrido.


Quiero llegados aquí explicar un poco la intrahistoria del vino "estrella" de la tarde. La etiqueta y su solitaria presencia en la mesa de su bodega nos echaron para atrás pero "que demonios, estamos aquí para probar". Y menos mal. Barón del Solar es un monovarietal de Monastrell con cuatro meses escasos de barrica, que llevaba menos de un mes en botella. Y se nos presento, a pesar de ello, recto, directo, fragante al extremo, lleno de flores y fruta, juvenil claro pero muy sobrio y asentado a pesar de ello. Y en boca el paso mas que fácil goloso termino por decidirnos a considerarlo como lo mejor de la reunión. Un enorme descubrimiento tras una etiqueta nada favorecedora (para mis gustos estéticos vaya)

De lo demás nada destacable, dentro de una linea general mas bien tendente a la estandarización, con maderas demasiado presentes y fruta por aparecer, en unos vinos, eso si, que necesitan un tiempo que no tuvimos para manifestar todo su potencial en copa. No quiero dejar de nombrar, por diversos motivos, un Don Guardiola de 2005, magníficamente presentado e interesante pero caro en mi opinión y el Casa Castillo Pie Franco, también de 2005, interesante y también abierto y fragante como el Barón del Solar (que según se nos dijo también proviene de viñedos en pie franco y con una escasísima producción)

miércoles 3 de junio de 2009

Aquellas pequeñas cosas (buenas y malas)

No hay nada mejor que una comida con su sobremesa entre amigos correspondiente. Esto es algo evidente para muchos de nosotros, pero mas aun cuando se acaban conociendo novedades y propuestas que demuestran cuan enorme es la distancia entre unos y otros hosteleros en mi tierra. Abismal.

Este sábado acudimos a "O Fragon" (Fisterra. A Coruña. 659077320) a junto mi buen amigo Fran a conocer un par de cositas nuevas de esas que de cara a la época estival van introduciendo en carta. Y con la misma ilusión de siempre, descubro que cuando uno quiere mejorar, aprender y experimentar lo hace y punto, en la Gran Vía Madrileña o en la ultima esquina del puerto de Fisterra en el fin del mundo conocido.


Las novedades se resumen rápido, no por cortas de contenido sino por concretas e interesantes. Una vieira bien cogida de punto sobre una cama de Aguacate y yogurt griego mas pistacho molido. Sabrosa, fresca, que te llena la boca de sabor a mar y con un punto ácido (el del yogurt) desconcertante pero interesante. Buena apertura.


Yo preferí después una carne, una Ternera con salsa de Marisco y unas patatas al orégano como soporte. Interesante el contraste entre la carne y su salsa, que se sirve en recipiente a parte para los menos atrevidos.


Al Dente prefirió una lubina con verduras, de aspecto estupendo y sabor comedido. El punto bien cogido, como siempre.

Todo regado con un albariño Eidos de Padriñan de 2007, el mas económico de la bodega que cumplió sin escándalos (lejos del Contraaparede...lógico). Postres, licores y una charla distendida fueron todo lo necesario para que entienda una vez mas que hay cosas que no tienen precio. Una lastima que solo yo y otros pocos lo entendamos así.

Por otro lado, la decepción llega desde un producto al que tengo una fe enorme como representante de un modo de hacer las cosas y que me parece que ha tomado una mala decisión. Se trata de las galletas Mariñeiras de las que ya hablo Colineta en su blog. Producto gallego 100%, sin aditivos, que basa su sabor y su éxito en una vieja receta de los marineros gallegos del siglo XVIII que, al salir al mar para varias semanas, elaboraban este pan-galleta, que duraba sin perder frescura y calidad meses. La verdad es que están tan ricas como parece, pero el pasado lunes las vi en un estante de una de las muchas cadenas de Distribución que jalonan Galicia y mandan al paro a docenas de pequeños comerciantes.

Evidentemente el precio al que estaba la bolsa es bastante menor que el que yo u otro cualquiera pueda llegar a ofrecer así que, sintiéndolo mucho, una vez se termine mi stock de Mariñeiras mi relación con ellas finalizara. No se trata, ojo de "o ellos o yo" pero un producto o es exclusivo, no caro no, exclusivo, o no lo es. Y cuando llega a las estanterías de una cadena cualquiera, Gadis en este caso, deja de ser exclusivo y pasa a ser uno mas. Y fin. Ojala se trate de una fructífera relación que dure muchos años, porque de no ser así tampoco esta uno dispuesto a dar a conocer, con toda la humildad de un chiringuito como el mio, un producto para que después sea una cadena de alimentación la que lo explote con rendimiento. Simplemente.


Para reconfortarme de tantos y tantos disgustos (y para celebrar algún pequeño rato de alegría como alguno de los habituales me ha dispensado) abrí una botella de las que el genial Weirdo me remitió en su día, dentro de una de las "búsquedas" de conocimiento que abrí el pasado año. Se trata de este Jorge Ordoñez Conarte de 2007, Moscatel de Alejandría rico rico de verdad, muy interesante y heredero del maestro Kracher, al menos en lo que a estructura y espontaneidad se refiere. Una serie limitada donde Bodegas Jorge Ordóñez & Co. participa en colaboración con la Cámara de Comercio de Málaga y el Consejo Regulador de las DDOO Málaga y Sierras de Málaga, aportando a la colección este vino, creado especialmente para el proyecto, con una producción limitada de 4000 botellas. La etiqueta reproduce la obra titulada "Moscatel Victoria", que el pintor malagueño Eugenio Chicano ha creado pensando en este vino de la Axarquía.

Otro momento glorioso. Las pequeñas cosas que cantaba Serrat.

sábado 23 de mayo de 2009

Mis Premieres... dos años después.

Cuando en 2007 abrí la tienda se me ofreció, ese mismo verano, la oportunidad de conseguir "en premiere" una serie de vinos de los que había oído hablar y leído mucho, pero que en casi ningún caso había llegado a probar. Vinos legendarios, principalmente franceses y mayoritariamente de Burdeos.

Bodegas míticas, "Chateaus" en la terminologia de la zona, se me presentaban a precios que nada tenían que ver con los de algunos de sus hermanos de añadas anteriores y a precio de mercado. Chateau Latour, de los que alcanzan sin problemas los 300 euros se ofrecían a 80, Petrus de los que después ocupan portadas de prensa por sus exagerado precio, de mil o mas euros, a 750... algo exclusivo, Pingus a 650, cuando actualmente roza los mil por botella. "Es que son vinos que se entregaran a partir de Mayo de 2009" me indico el distribuidor. Y así fue...

De aquella primera ocasión, aprovechando aquella "ola" en la que todos íbamos subidos, hice un importante gasto. Me dije "bueno, no es mala idea, dentro de dos años la cosa ya estará rodando y podre hacerme con uno buenos beneficios". Jejejeje...


Dos años después estos son mis premieres. Un Chateau Latour a Pomerol de 2006, otro Ch. La Fleur-Petrus del mismo año, el segundo vino de la mítica bodega. Un Les Forts de Latour y un Ch. Gazin, también lógicamente de 2006. Un Domaine de Chevalier blanco a base de Sauvignon Blanc y Semillon y un Sauternes de tipo medio, Chateau Raymond-Lafon de 2005. Mas de 600 euros en tienda... pero que hoy, dos años despues, no se muy bien para que van a servir, salvo para recordarme cuan poco sabia yo de lo que el futuro me depararía cuando los compre hace dos años.

La parte buena es que en poco tiempo me daré unos homenajes de mucho cuidado, supongo. La mala es que hace dos años sabia menos aun que hoy de vino. Y eso que hoy no se nada.

Pero para la posteridad, la foto, reune un buen puñado de Burdeos "modestos" de Pomerol, Graves y Pauillac, dos de la ribera sur y la otra, Pomerol, del norte del Rio Gironde y del estuario que forma esta corriente a la altura de la Ciudad de Bordeaux. Donde nace alguno de los mejores tintos del mundo y también alguno de los mas caros. Una buena foto.

jueves 21 de mayo de 2009

Cata de los vinos de la D.O. Valdeorras 2008 en A Coruña.

Este martes se celebraba en la ciudad herculina la presentación de esta ultima añada de los mencias y godellos de la D.O. Valdeorras. Una buena oportunidad para tratar de conocer por donde van los tiros, nada definitivo, de cara a vinos tan consolidados en el mercado como los de Rafael Palacios en la zona, o los Montenovo y Pezas da Portela, que tan bien le caen a Parker y compañía.

A modo general diré que no me gusto demasiado lo que vi, sobre todo en blancos, pero a esto contribuyo en gran medida, creo, el hecho de que la mayoría de ellos llevaban embotellados poco mas de 15 días. Algo que ningún vino soporta a la hora de valorar, por ejemplo, su acidez, que en todos los casos fue excesiva, o su comportamiento en boca, corto, escasos, en también la mayoría de ellos.

Yendo al grano, probamos en blancos el Galir de 2008, fresco y poco mas, afrutado sin excesos y bastante sencillo en general. Su homologo en madera, de 2007, con esta muy presente, vainilla algo pero todo muy deslavazado. Esperaremos...

De la mencionada bodegas Valdesil probamos inicialmente su conocido Pezas da Portela de 2006, barrica bien estructurada, con notas de caramelo, untuoso, pesado en boca pero mas ligero en el estomago. Uno de los mas llamativos para mi de lo probado, donde mas sentido tuvo la permanencia en barrica (de 225 litros) y donde mas beneficio se llevo la godello de esa estancia. Mas salvaje, diría, se mostró el Montenovo de 2008, todo fruta, abierto, fresco pero con una acidez final excesiva, seguramente fruto de su enorme juventud y poquísima estancia en el cristal. Buenas vibraciones.

De lo mejor para mi este día en Godello la cosecha de Godeval Cepas Vellas de 2008, vino sorprendente entre iguales, mineral, fresco, fácil de beber y agradable. Donde la fruta se presenta mas "pera" y menos "lichi". Vino agradable y que no suele resultar excesivamente subido en precio.

Otro cantar para los blancos de Rafa Palacios, Louro do Bolo y As Sortes. Del primero diré que espero que algún día me termine gustando, porque ni este ni el 2007 que tome en Fevino me han dicho nada del otro mundo. Esta muy lejos, no solo en precio, de su hermano mayor, que me gusto en su versión de 2005 (la ultima que tome) pero que en la que se nos ofreció (bajo cuerda) en esta ocasión, mostraba lo que básicamente se nos explicaba. Una necesidad de ensamblado, de "tejer" entre las diferentes barricas (de 500 litros) lo que finalmente se convertirá en un gran godello de mas de 25 euros la botella. Por ahora, buenos mimbres, madera contenida, casi inexistente, mas acidez y como en los demás, falta de tiempo. La prisa es muy mala..


Quiero hacer mención de dos tintos. El uno, Lagar do Cigur de 08, mencia sin pretensiones que cumple lo que la uva promete cuando se hace sin mas, en deposito de acero y con sus lías. Afrutado, algo de reducción, aromas de fruta madura y paso fácil en boca. Algo mejor el barrica, de 2007, que estuvo ocho meses en barrica.
Otro caso similar, algo mas entrañable pero sin mayor detalle, en el As Eiras de 2008, 3000 botellas que nos ofrecía su propio autor, "señoriño" de toda la vida, que sabe latín de esto pero nunca tuvo ni tiempo ni medios para hacer vinos excepcionales, y que sigue sin tenerlos. Un mencia común pero que nunca pretendió ser otra cosa. Mencia honrado.

Probamos mas, pero por poder dedicarle escaso tiempo y no ser injusto no los nombrare. Afluencia masiva de público al final del evento que imposibilito una mayor y mas escrupulosa búsqueda de cosas interesantes. De lo visto, en general, valdrá la pena volver a catar en seis meses y observar si esa acidez y escasez de méritos en demasiados casos es nube pasajera o seña de marca de la godello en Valdeorras para la cosecha de 2008. Por ahora, no me puedo pronunciar pero... pintan bastos.