martes, 19 de febrero de 2013

Catando "in extremis".

Me pasa algo raro cada vez que acudo a eventos como el de este sábado. Galician Wines es el nombre que su organizador decide ponerle (Luis Paadin, a la sazón Master en Viticultura y Enología por la Universidad de Vigo, docente, Presidente de la Asociación Galega de Catadores, vicepresidente de la Gallega de Sumilleres Gallaecia, Delegado para Galicia de la AEPEV y de la FIJEV) con la apostilla de ser la "mayor concentración de vinos y destilados gallegos de calidad de todos los tiempos". Dejando a un lado que esto no fue así y que lograr algo similar a semejante frase es enormemente complicado quiero hacer un par de apreciaciones.

Respeto profundamente la figura de Luis Paadin. Primero, porque saber todo lo que este hombre sabe es loable y venerable. Segundo porque tratar de poner de acuerdo a dos gallegos es complejo pero poner de acuerdo a tres es sobrehumano (esto hay que ser gallego para entenderlo, pero es así) Y tercero, porque nadie se mantiene en "la cresta de la ola" durante décadas en algo tan voluble como el mundo del vino, la gastronomía y la hostelería sino es gracias a su saber hacer y capacidad. Esto por una banda.

Por otra. Me pasa con los  eventos de Luis Paadin que no se que se pretende de mi. En esta ocasión, con la presencia de 8 mesas y con unos 9 vinos por mesa (destilados incluidos) la pretensión de la organización era que se probasen los vinos con moderación (lógico)... pero sin escupideras. La idea  era que los catadores, amateur o no, probasen lo que considerasen sin escupirlo lo cual, aunque posible, podría terminar con muchos de los presentes saliendo a gatas de tan magno evento (en mi humilde y casta opinión, ojo) Yo ni lo intente y, aunque no escupí, tampoco pude catar ni de lejos lo que seria de mi interés.

Además, las ausencias destacadas de una lista larga de nombres (que no voy a citar para no caer aburrido) invalida la frase que no por pretenciosa me parezca menos deseada; poder congregar bajo un mismo techo a los mejores vinos de calidad de Galicia. A día de hoy aun esta por ver ese evento pero, tened por seguro que yo estaré allí. Cuando algo así pase yo estaré. Pero este sábado no pasó.

De lo presente, decir que la organización fue ejemplar en el formato. Mesas de donde cada uno se servía el vino, que reposaba en recipientes acondicionados según el tipo (blancos y tintos), copas limpias y sin olores, espacio y la loable iniciativa de cobrar, como simbólico precio de entrada, un quilo de alimentos no perecederos que la organización dono al Banco de Alimentos Rías Altas. Chapeau¡

De los vinos catados poco que resaltar. En blancos fui quien de probar el Viña de Martín Escolma 08, Crego e Monaguillo 11, Coto de Gomariz 11, Pazo de Señorans 11, Pazo de Señorans SA 05, As Sortes 11, A Coroa 11, Emilio Rojo 11 y Stibadia 11. Nada extraordinario y correctos, en su linea, el Escolma de Luis Anxo (el 2008 no es de los mas resaltables, al menos aun no) A Coroa 11 y un curioso Stibadia 11 (D.O. Monterrei a base de ¿Treixadura?) por unos también curiosos 6 €. 

Prescindibles los Pazo Señorans y el Emilio Rojo que, si en algún momento fue distinto y especial...hace ya mucho que dejo ese lugar a otros ribeiros mas llamativos y menos irregulares. Faltaban, hay que decirlo, todos los grandes blancos de Rías Baixas en el presente. Nada de Rodrigo Mendez y sus Leiranas o Goliardos, nada de Albamar y nada en general de lo que hoy es punta de lanza de un modo de hacer vino fresco y divertido. Había mas pero ni me apetecía probarlos ni el formato me lo permitía.

En tintos mas de lo mismo, o menos, porque su numero era sensiblemente inferior al de blancos. De todos modos, reinando a gran altura sobre el resto el Gorvia de 2008 del gran JL Mateo y a cierta distancia ya un llamativo para mi gusto Memoria de Ventura de 2011, Valdeorras con buena nariz, pesada y potente pero con boca aun por crecer. Rico en sus 7 € de precio referenciado. 
En resumen. Galicia sigue necesitando, si quiere ser algún día tomada realmente en serio a nivel nacional e internacional, un evento (mejor tres, pero por algo habrá que empezar) que realmente consiga aglutinar y exponer, bajo un mismo techo, a todos los que se toman esto de hacer vino en serio, prescindiendo (o no, ya se verá) de superficialidades y fandangos. Ojalá lo vea...algún día.    






* Fotos de mi autoría. 

9 comentarios:

María Lago Blanco dijo...

La verdad que me llama la idea de poder catar de nuevo el '08 de Gorvia y el '11 de Memoria de Ventura, pero cada vez me convencen menos ese tipo de eventos. Viendo tan nobles figuras de por medio, creo que beber en casita con tranquilidad, es una opción más que llamativa.

Na casiña, ledicia sostible ;-)

Roberto Juncal dijo...

El sistema que veo que usaron, el mismo del túnel del vino en cambados, hace que la parte superior de la botella este caliente y la inferior congelada, lo de las escupideras imperdonable, me imagino que la selección la hicieron en base a la guía de vinos gallegos que ha editado y es una guía que no me ha gustado, la idea general de la misma si, pero el resultado final no.
Un saludo.

Jorge Díez dijo...

El mal que afectó a ese evento -en mi opinión- es uno muy extendido: no definir si se va a catar o a beber. Beber es LA forma de probar de verdad UN vino, pero para muchos no hay más remedio que catar (y escupir) si de verdad interesan. Nadando entre dos aguas pasan cosas así. Por lo demás transmites una sensación fría, pobre, algo triste de lo visto y bebido.
Y sobre eventos necesarios... no quiero citar e interferir pero al menos se me ocurre uno existente.

Peter P. de Mille dijo...

Magnífica crónica.

A ausencia de escupideiras, mal.

A presentación do evento, ben.

Sí, faltaban referencias; pero mellor esto que nada.

Smiorgan dijo...

Uf, que estos megaeventos, es imposible desde mi punto de vista complacer a todos. El profesional busca una cosa, el aficionado otra y el gran público simplemente beber unos vinos.
Lo que no me gusta son los grandes bebederos disfrazados de eventos profesionales. Ni las ínfulas de grandeza.
Roberto, sólo he ido una vez al Túnel del vino, y la mayoría de los vinos no estaban mal, aunque algunos demasiado fríos. No recuerdo si había escupideras, pero yo caté unos 30 vinos sin escupir, y ahí lo dejé :)
Saludos.

Smiorgan dijo...

Muy buena reflexión final, José Luis. Que lo veamos!
Saludos.

José Luis Louzán dijo...

Maria;

Este tipo de eventos, como dice mas abajo Peter son precisos... aunque no salgan todo lo bien que a uno le gustaría. Dicho eso, a mi también me apetece mas catar en casa, pero sin citas como esta seria imposible tener una opinión general mas o menos formada sobre lo que se hace.

Roberto;

Toda la razón. No es el mejor sistema. Sobre la guía de vinos diré que no he visto la edición de 2013 pero, por ediciones anteriores, yo tampoco acredito en ese formato.

Jorge;

Coincido contigo. No definir claramente que se pretende puede llevar a equívocos. beber es la mejor forma para uno, si, pero no para una docena y menos para 50.
Lo de la sensación que transmiten mis palabras de lo probado creo que se ve influida por lo "exigido" del sistema de cata y la mala sensación que me dejó. De todos modos, la calidad (salvo por Gorvia) tampoco ayudó.

Peter;

Pois iso, penso que o resumes ben "mellor isto que nada". de todos modos "isto" podia ser mellor do que foi. Algo é algo.

Smiorgan;

30?...pero tu de que estas hecho chico? ;-)
Me meto yo 30 vinos por mucho "sorbito" que le meta y salgo "a rolos"

Smiorgan dijo...

No me seas flojeras! Treinta minisorbitos, hombre, y salí muy animado :)

Saludos.

Roberto Juncal dijo...

Smiorgan yo escupí y salí animado, pero escupiendo que había que conducir a casa. Yo fui a loas dos ediciones del túnel del vino y siempre fui a primera hora de la tarde y aunque estaban mejor en la segunda edición que en la primera, pero con el ice Bag es imposible que el vino mantenga una temperatura, o esta muy frío o, como me paso con muchas botellas en la primera edición, lo que no estaba en contacto con el agua estaba caliente.
Desde luego siempre es bueno tener eventos relacionados con el vino, como dijeron antes mellor iso que nada.