domingo, 7 de septiembre de 2014

Una cierta felicidad humilde.

Llevo una serie de días bastante malos. Y entre la densa niebla, hace unos jornadas, llegué a una interesante conclusión que me apetece compartir con todos vosotros.
Tengo una suerte inmensa.

No hablo de la que se achaca a los ganadores de la lotería, a los poseedores de un PC que funciona siempre o a los residentes en el sur de España. No. Hablo de la suerte que se cruza a diario en tu camino sin banagloriarse, sin pavonearse mientras te mira con gesto esquivo. Hablo de la clase de suerte humilde que implican la serie de cosas de las que voy a hablar en las siguientes lineas.

El vino me lo dio y me lo quito. Mi desequilibrio, mi actual handicap parte del shock de saberme tan mortal como todo el mundo en los negocios. O mas que mortal, muerto y enterrado. Un inútil.
Pero, al mismo tiempo, el vino me dio la oportunidad única de conocer a gente extraordinaria en todas las facetas de la vida. En todas.

El vino me trajo a Mariano, me enseño la puerta del "clan de los asturianos", los diletantes (que tiempos) y de entre ellos a mi hermano Picki, mi co-hermano Jorge y mi antihermano Jorge Sibarita (que bien me caes puñetero). Asturias es para mi y para siempre Fran "el Dile", y el gran Lolo y Marta, y como no Tony (mi amigo). El vino me puso en la senda de la Asturias que desconocía y que ofrece lugares y personas, y comer y beber como dios (que grande eres Martino, que grandes en El Palermo, y los Coalla y German y ese Pitu y esos Callos). Y Elias (que duro es todo y que duros somos nosotros, ¿a que si?)

El vino me llevó con Luis Anxo a pasear por Arnoia, me trajo a Rodri y su concepto de la vida plena que deriva en vinos legendarios, me presentó a Rafa y así descubrí un aventurero de la viña y de la naturaleza. La viña me llevó a Cebreros y a probar la garnacha tal cual es y no tal cual quieren que sea los de siempre. El vino y la viña me abrieron a Rías Baixas y al blanco violento, certero y punzante de Castrelo, de Xurxo y de Alberto.

Y el vino, la viña, Rias Baixas, la Riesling y los cielos me llevaron un buen día a Portonovo y a la curva. A Curva.

Por si fuera poco tener una carta de vinos mayor y mas cuidada que el 98% de los restaurantes en Galicia, va Miguel, se pone chulo, y le llama al bar tal cual es y está. Sin inventos. Dios escribe recto con renglones torcidos. Miguel sirve vinos geniales y desconocidos en una taberna de Portonovo rodeado de locales mediocres de producto de tercera por todas partes menos por una. Tal que una especie de Asterix en la aldea gala, que resiste ahora y siempre al invasor de la Rioja.

En mi ultima visita de 2014 dos Riesling por copa espectaculares, almejas, croquetas, volandeiras, pulpo y hasta patatas fritas, con su postre y café, para dos por 50€. Y habrá quien se queje. Lo hay. Siempre hay alguien que no se entera de nada. Siempre.


Miguel es un rara avis, no solo por A Curva, por María Fechoría y su catálogo de vinos tan espectaculares como desconocidos para "la masa" o por sus camisetas para el servicio (la suya pone "rapas de a bordo". Ahí queda). Miguel es especial porque con el al frente te sientes bien. No creo que se haya enfadado nunca en su vida (enfadado de verdad, en plan Charles Bronson o Harry el Sucio) y estoy seguro de que si se enfadó fue con el vino por en medio. No veo a Miguel queriendo convencer a nadie de que unos de sus vinos tiene 95 puntos Parker y que por esa única razón te tiene que gustar si o si. No veo a  Miguel vendiendo nada que no le guste realmente. Nada que no le llene, que no le haga suspirar y abrir los ojos.

A Curva es un lugar especial porque si, porque lo es. Habrá quien no entienda lo frágil de que algo así se de en un mercado tan patético y poco inspirador como la hostelería costera en Galicia. Habrá quien no comprenda que algo así jamas existiría sin un Miguel, o una Eva y un Iago, o otro Iago y un Marcos, o una Lucia y un Nacho, o un Fran y una Sefa. Anormalidades cósmicas de la cocina gallega condenadas a superar con mucho, con mucho, el nivel con el que otro u otra cualquiera triunfaría en Madrid o Barcelona. Pienso en un David "Diverxo" en Galicia, mandándolo todo a la mierda a los 3 años de abrir diciendo "iros todos a comer cocido y churrasco por tres duros y que os den por...". Ese es el nivel, sin florituras.

Y ahí vive y trabaja Miguel Besada. Ahí trabaja y abre con un rotundo éxito A Curva. Ahí y no en ninguna otra parte siguen luchando y a veces triunfando, cada día mas consolidados, mas referentes, Acio y A Tafona. Que orgulloso estoy de todos ellos y ellas. Sobre todo de ellas.

Esta oda de final de verano lo es a modo de descargo. El vino me dio, me da, mucho mas de lo que yo le daré nunca a el. Le he dado un librillo menor sin mucho éxito mas allá del esperado para la opera prima de un desconocido a la par que poco agraciado y poco amigo de las multitudes.  Un escritor justito con un regusto raro por el exibicionismo emocional. Yo.

Me pedía el cuerpo el poner negro sobre blanco lo mucho que le debo al vino para no estar aún peor, para ver que al final tengo una suerte inmensa, de esas que no gustan de pavonearse ni banagloriarse por su astucia y capacidad. Una suerte humilde. A Curva, Miguel, Mariano, Picki, Asturias. Mi mujer y mi hijo.

Entre la niebla, Felicidad. Y el perro negro sigue cabalgando.





*Fotos: en la web. Y no demasiado buenas. No puedo permitirme otras hoy, sorry.


13 comentarios:

SIBARITASTUR dijo...

Gracias a ti descubrí los vinos gallegos, uno de mis tesoros más preciados. Tienes mucho más que ofrecer, ánimo amigo y cuando te apetezca hazte unos km y ahogamos penas en muy buen vino, un privilegio de de los que no nos valen las cosas de cualquier manera, los activos

Smiorgan dijo...

Amigo, un honor estar en esa lista. Un honor que me ha emocionado.
El vino nos hizo conocernos y la amistad nos hará seguir compartiendo cosas, buenas y menos buenas.
Muchas cosas son duras, pero como dices, nosotros también. Les apretaremos los cojones y les haremos silbar.
Ánimo y fuerza. Siempre que quieras sabes que este rincón del Mediterráneo tienes un amigo y una copa de vino.
Un fuerte abrazo.

Mariano dijo...

Querido, mis agradecimientos a lo que te debo empiezan por mi blog, que posiblemente no existiria si no nos hubieramos conocido, no habria ranking si un dia no hubiera leido tu top ten de anchoas y no estaria metido en este jaleo del libro si tu espiritu critico no me hubiera dejado claro que queda tanto por hacer. Te necesito al 100% para darle sentido a muchas cosas este año, así que arriba!!!

Un fuerte abeazo

enoilógico dijo...

UN abrazo desde la distancia. Buenos tiempos que espero se repitan breve. Si consigo simplificar mi vida, que estoy en ello, espero poder ir a Galicia con tiempo, donde sé que voy a recibir al menos, eso que encuentraste en tus viajes a ASturias.

enoilógico dijo...

Ahh, soy soy el Dile, bajo mi nuevo heterónimo

Jorge Díez dijo...

Seguro que seguimos vareando el vacío, dando palos al aire con poco resultado, pero cada día sabemos mejor lo que no queremos. Y en ese camino un tanto errático las referencias que tomamos de esa comunidad que un día unió el azar nos siguen ayudando.
Pequeños destellos de felicidad proceden de esas pistas, como las que citas.
Un abrazo, hermano ;-)

Toni dijo...

No encuentro yo la suerte en vivir en la mitad sur de España. 2 días en la costa mediterránea y estoy echando de menos la niebla y la lluvia del norte. ;-)

Un abrazo, amigo.

José Luis Louzán dijo...

Sibarita:

Lo de "ahogar las penas" juntos (con los otros dos secuaces y quien se quiera unir a la troupe) no dudes que pasará, antes o después.
Es uno de mis manteas :-)

Elias:

A ti te debo un listado de vinos :-)

Mariano:

Poco mas que añadir. Un abrazo enorme

Enoilógico:

No se me ocurriría un nick mejor para ti.... :-)

Jorge:

Emplazado quedas a donde vayamos a ahogar las penas :-)

Toni:

Eso es porque aún no has visitado mi tierra, sentido su tasa de humedad media por encima del 80% y padecido sus vientos constantes en invierno, otoño, primavera y verano....
Lo de los 40 grados en el mediterráneo adquiere otro cariz :-)



Un abrazo a todos. Se os quiere.

mrjamon.com dijo...

Muy buen artículo, exquisitos vinos gallegos.

María Lago Blanco dijo...

Por fin tiempo para leer algo interesante. Tod@s l@s enopirad@s acabamos algún día dando curvas...

Un saludo.

José Luis Louzán dijo...

mrjamon:
Gracias por pasarte y por la felicitación. Si, son vinos extraordinarios.

Maria Lago:

Dar Curvas es nuestro sino :-)
Muchas gracias por pasarte.

Ankabri dijo...

Espectacular, maravilloso, genial,
Maestro
Es un placer leerte, espero un día con Daninland y María gastrónomia tomar un vino juntos y conocerte mejor

José Luis Louzán dijo...

Ankabri: A tomar vinos y compartir charla me apunto siempre ... otra cosa es que, al conocerme mejor, deje de caerte bien ;-)

Gracias por tus palabras.